Galerna Tattoo celebra siete años recuperando la tradición del tatuaje clásico
Galerna Tattoo cumple siete años y reivindica en Donostia la historia del tatuaje clásico y las técnicas artesanales.
El salón Galerna Tattoo cumple siete años y Ohiana y Francesco lo celebran junto al barrio. El establecimiento, vinculado al mundo del tatuaje y las artes gráficas, mantiene una especial conexión con los diseños antiguos del siglo XIX y con técnicas artesanales como la cianotipia.
Ohiana, aragonesa de raíces vascas, se formó en Gráfica Publicitaria en Corella y completó parte de su trayectoria en Italia. Allí conoció a Francesco, artista y trabajador gráfico, además de DJ, que ya llevaba el cuerpo tatuado. Tras formarse y trabajar en distintos estudios, ambos decidieron instalarse cerca del mar y abrir su propio salón.
La tatuadora explica que prefiere los diseños de inspiración antigua y utiliza máquinas de bobina por el sonido de su motor. El local cuenta con un mostrador de madera traído de Valencia, butacas de cine madrileño tapizadas de verde y una colección de cajas de cerillas creadas por Francesco.
En su recorrido por la historia del tatuaje, Ohiana recuerda que los marineros que llegaban tatuados desde los mares del Sur despertaron el interés de las monarquías europeas y de los artistas de feria. Entre las pioneras menciona a Mildred Hull, considerada la primera mujer en abrir un estudio propio en Nueva York; Jessie Knight, que empezó a tatuar en 1921, y Maud Wagner, contorsionista y trapecista que aprendió el oficio de su marido, un marino con más de 300 tatuajes.
Galerna Tattoo conserva también un libro con más de 1.288 fotografías de los primeros tatuajes occidentales y de las primeras mujeres tatuadas, editado por el Museo del Tatuaje de Ámsterdam. Ohiana destaca que todavía recibe a mujeres que siempre quisieron tatuarse y a personas mayores que se hacen su primer tatuaje como recuerdo de un ser querido.
Además del tatuaje, la artista trabaja con cianotipia, una técnica de impresión artesanal del siglo XIX que utiliza la luz solar y produce imágenes de un característico azul de Prusia. Su consejo para quienes se tatúen por primera vez es elegir el motivo con calma: «Vivimos demasiado rápido, pero la vida acostumbra a ser muy larga. Y el tatuaje nos sobrevive».
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.