Gipuzkoa acumula casi 6.000 aspirantes esperando examen práctico de conducir por falta de examinadores
Casi 6.000 aspirantes en Gipuzkoa esperan examen práctico de conducir; las autoescuelas denuncian falta de examinadores y mala gestión de Tráfico.
La escasez de examinadores para obtener el permiso de conducir en Gipuzkoa se ha convertido en un problema crónico, según denuncian las autoescuelas de la provincia. La Asociación de Autoescuelas de Gipuzkoa cifra en 5.966 los alumnos que esperan para examinarse del práctico de moto, coche, autobús o camión, más de medio millar más que en enero (5.425), cuando ya se alcanzó la mayor lista de espera desde 2021.
El tiempo de espera para la prueba práctica supera, como mínimo, los dos o tres meses, y se prácticamente duplica para quien suspende. Dos alumnos que se presentaron por segunda vez al examen de conductor de autobús coincidían en que «no es normal tener que esperar cuatro o cinco meses. Es algo que necesitamos para trabajar».
La situación ha empeorado. Según la asociación, a día de hoy hay cuatro examinadores trabajando de una plantilla de diez, cuando a comienzos de año estaban activos seis de los ocho existentes entonces. La presidenta de la asociación, Arantxa Otamendi, explicaba que varios profesionales, funcionarios procedentes de otras comunidades, han pedido traslado a sus lugares de origen. Joxan Bengoetxea, directivo y expresidente de la asociación, señala además que vivir en Gipuzkoa es más caro que en otros territorios, mientras que los examinadores cobran lo mismo en todos los destinos.
Las autoescuelas atribuyen el problema a la «pésima gestión» de la Jefatura de Tráfico y reclaman un plan con más examinadores que permita reducir la lista de espera a unos 3.000 o 2.000 aspirantes. Bengoetxea recuerda que Tráfico depende del Ministerio del Interior y que el Gobierno Vasco no tiene competencias en la materia. La Subdelegación del Gobierno no respondió a la petición de explicaciones de este periódico.
Los examinadores citados en Zubieta, en la zona de Donostia, expresaban hastío por la situación, que sufren también los profesores de autoescuelas de pueblos pequeños, donde deben dar explicaciones a familias que pagan las clases. Ekaitz Fernández, trabajador de Irizar que necesita el carné para probar autobuses eléctricos, es uno de los afectados. Al otro lado, Iñigo Cuenca, de 21 años, logró aprobar el de coche a la primera en solo dos meses.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.