La baja visión reclama comprensión y accesibilidad en Gipuzkoa
Las personas con retinosis pigmentaria de Gipuzkoa piden comprensión y entornos accesibles para afrontar su baja visión.
Las personas con retinosis pigmentaria de Gipuzkoa reclaman mayor visibilidad, comprensión y accesibilidad en el Día Mundial de la Retina. Esta enfermedad degenerativa, primera causa de ceguera genética en la población adulta, afecta a unas 200 personas en el territorio.
Aitor Beraiz, de 48 años, explica que su campo visual se reduce a entre 5 y 7 grados en cada ojo, frente a los 180 grados a derecha e izquierda y los 120 grados hacia arriba y abajo de una persona sin discapacidad visual. Le diagnosticaron la enfermedad a los 27 años y desde 2011 tiene reconocida la incapacidad laboral.
La baja visión dificulta acciones cotidianas como caminar por la calle, cruzar una carretera o detectar escaleras, bolardos y otros obstáculos. Beraiz señala que puede ver una moneda en el suelo, pero no advertir unas escaleras si no están señalizadas o diferenciar que alguien le lanza un balón. La visión empeora especialmente por la noche y al pasar de espacios iluminados a otros oscuros.
Ana Grijalba, de 60 años, subraya que la incomprensión social puede ser más dolorosa que la propia discapacidad. Ambos residentes en Irun piden que se den indicaciones concretas, como «a la izquierda» o «un poco más a la derecha», y que se entienda que pueden caminar despacio, detenerse de repente o no saludar porque no reconocen a la otra persona.
El colectivo también reclama entornos urbanos más accesibles. Grijalba destaca que la accesibilidad puede marcar la diferencia entre salir de casa o no y pone como ejemplo la retirada de bolardos innecesarios y la señalización con colores llamativos de los que sí son necesarios en Vitoria. La reivindicación afecta al conjunto de Gipuzkoa y, por tanto, también a la capital donostiarra.
La retinosis pigmentaria no puede corregirse con gafas ni cirugía. Grijalba confía en que un tratamiento experimental de BioGipuzkoa avance de fase y permita frenar la progresión de la enfermedad. La asociación Begisare trabaja además en investigación, sensibilización, formación y atención integral a las personas afectadas.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.