La cantera ciclista vasca alerta de una brecha entre equipos aficionados
David Etxebarria alerta de la brecha entre filiales profesionales y equipos modestos en el ciclismo aficionado vasco.
El ciclismo aficionado vasco afronta una creciente desigualdad entre los equipos modestos y los filiales vinculados a estructuras profesionales, según advierte David Etxebarria, que la próxima temporada dirigirá el Surne Bilbao Cycling élite y sub-23 tras ocho cursos al frente del Eulen-Amenabar. Esta formación desaparecerá al término de la campaña en la categoría masculina, aunque continuará con el equipo femenino.
La salida del Eulen-Amenabar, después de 16 años, se suma a la desaparición del Gomur cántabro y a la posible caída del Finisher por el efecto de la desaparición de su equipo profesional. El Cafés Baqué ya abandonó el campo amateur a finales de 2023, tras cuatro décadas de respaldo a su estructura, para centrarse en la categoría juvenil.
Etxebarria, seleccionador de Euskadi y natural de Abadiño, sostiene que los filiales incorporan cada vez antes a los corredores que destacan. A su juicio, los equipos modestos pierden margen para desarrollar a sus ciclistas, mientras que los conjuntos vinculados al profesionalismo reúnen ventajas para negociar material y vehículos y se convierten en la vía más directa hacia la élite.
El coste anual de los equipos más humildes se sitúa entre 35.000 y 50.000 euros, mientras que las formaciones intermedias manejan presupuestos de entre 100.000 y 150.000 euros. Etxebarria considera difícil mantener esas inversiones cuando las posibilidades de luchar por las victorias son cada vez menores y reclama que equipos, federaciones e instituciones acuerden un nuevo modelo para garantizar la convivencia y el desarrollo de todos.
El técnico vizcaíno teme que el pelotón aficionado termine concentrando la mayoría de sus triunfos en dos o tres estructuras. También advierte de que la categoría podría quedar formada por 120 corredores, 75 de ellos pertenecientes a filiales. La situación afecta al conjunto del ciclismo vasco y, por extensión, al entorno deportivo de Gipuzkoa y Donostia-San Sebastián, como capital del territorio, aunque el texto no señala medidas específicas para la ciudad.
En paralelo, Paula Ostiz, Irati Aranguren y Ayala Serrano debutarán en la prueba en ruta sub-23 del Mundial de Montreal. La carrera tendrá 134 kilómetros y diez ascensiones al repecho de Voie Camilien-Houde. En la categoría júnior masculina, Benjamín Noval buscará el oro tras ganar la contrarreloj, acompañado por el iruindarra Luca Martínez.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.