La Tienda Comprometida lleva su consumo crítico al Casco Viejo de Bilbao
La cooperativa La Casa Comprometida traslada su tienda social al Casco Viejo de Bilbao para impulsar un consumo crítico y solidario.
La cooperativa La Casa Comprometida ha trasladado desde Zorrotzaurre al número 8 de la calle Somera, en el Casco Viejo de Bilbao, su sede y La Tienda Comprometida, un espacio dedicado al consumo crítico y al apoyo a iniciativas sociales. La nueva ubicación, operativa desde junio, comparte espacio con la ONG Salvamento Marítimo Humanitario, vinculada al barco Aita Mari.
Romain Lauféron, parisino de 44 años y residente en Euskal Herria, impulsó este proyecto, nacido en 2019, con la intención de organizarse y actuar frente a las injusticias sociales y ambientales. “La inacción nunca puede ser una opción”, sostiene, preocupado por el cambio climático, el auge de la extrema derecha y el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo.
La cooperativa, integrada en la red de economía alternativa Reas Euskadi, ofrece servicios de serigrafía ética, impresión, fabricación de chapas y banderas y diseño de páginas web para colectivos y movimientos sociales. Su tienda comercializa camisetas, prendas y banderas reivindicativas, productos de apoyo a Palestina, libros sobre cuestiones sociales y políticas, pegatinas y chapas, además de dátiles de origen palestino.
Lauféron explica que el establecimiento busca dar visibilidad a asociaciones y entidades, recaudar fondos para distintas iniciativas y combatir los discursos de odio. El proyecto cuenta también con el apoyo de otras personas, entre ellas Seyli, socia hondureña de la cooperativa. La tienda pretende atraer no solo a activistas y vecinos, sino también a personas interesadas en conocer otras luchas y propuestas sociales.
Durante sus primeros tres meses en la calle Somera, el comercio ha recibido a clientes locales y turistas extranjeros, entre ellos personas con antepasados vascos, peregrinos del Camino de Santiago e irlandeses propalestinos. Su responsable asegura que las visitas permiten intercambiar puntos de vista y generar relaciones que van más allá de la compra. La iniciativa, situada en Bilbao, forma parte del tejido social vasco que también puede resultar de interés para los lectores de Donostia-San Sebastián.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.