Las patronales vascas piden un pacto de país para la competitividad y el bienestar de Euskadi
Confebask, CEV, AFM, ASLE y Elkargi piden un pacto de país para la competitividad y el bienestar futuro de Euskadi ante los retos demográficos y económicos.
Confebask, el Círculo de Empresarios Vascos (CEV), la Asociación de Fabricantes de Máquinas-Herramienta (AFM), la Asociación Empresarial de Seguros (ASLE) y la sociedad de garantía recíproca Elkargi han firmado una declaración conjunta en la que reclaman un pacto de país para la transformación competitiva y el bienestar futuro de Euskadi.
En el texto consensuado, las organizaciones recuerdan que Euskadi ha construido a lo largo de las últimas décadas uno de los modelos económicos y sociales «más sólidos de Europa», fruto de decisiones estratégicas, de una apuesta continuada por la industria y el conocimiento y del esfuerzo de varias generaciones. Según destacan, hoy Euskadi ocupa por ello una posición de referencia en el continente.
Las entidades sostienen que el país progresa cuando es capaz de unir capacidades, generar confianza, colaborar y compartir objetivos, y defienden renovar ese compromiso ante un contexto de cambios que, a su juicio, exige una reflexión compartida y una respuesta colectiva capaz de movilizar al conjunto de la sociedad vasca en torno a un proyecto de futuro a largo plazo.
En concreto, proponen impulsar un Pacto de País para la Transformación Competitiva y el Bienestar Futuro de Euskadi, un compromiso estable y duradero en el que participen partidos políticos, instituciones, organizaciones empresariales y sindicales, personas trabajadoras, universidades, centros tecnológicos y sociedad civil. El documento advierte de que, pese al buen momento económico y social y a las fortalezas competitivas del país, una época de profundas transformaciones puede afectar al futuro colectivo si no se toma conciencia de ello.
Las organizaciones alertan además de que Europa y Euskadi pierden peso relativo frente a Estados Unidos y China en productividad, inversión tecnológica y generación de nuevas capacidades industriales. Entre los desafíos propios de Euskadi citan el envejecimiento de la población y la reducción de las personas en edad de trabajar, el relevo generacional, la educación, el acceso a la vivienda, el arraigo de los proyectos empresariales, el absentismo y la limitada dimensión de una parte significativa del tejido empresarial.
Para estas entidades, la competitividad futura dependerá de la capacidad para establecer prioridades compartidas y abordar esos retos de forma coordinada, mediante una estrategia coherente, inclusiva y sostenida en el tiempo. Por ello defienden un nuevo Pacto Estratégico de País de futuro, basado en la convicción de que la competitividad es el principal instrumento para garantizar el bienestar presente y futuro de las personas.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.