Los anuncios de supositorios que dejaron huella en la prensa guipuzcoana
Un repaso a los anuncios de supositorios publicados en El Diario Vasco entre 1946 y 1966, con la participación del donostiarra Chumy Chúmez.
Los anuncios de supositorios publicados en El Diario Vasco entre 1946 y 1966 permiten repasar cómo se promocionaban estos productos farmacéuticos, entonces más habituales que en la actualidad. En mayo de 1946, una caja costaba 1 peseta y 65 céntimos.
Los supositorios de glicerina fueron protagonistas de campañas publicitarias como la de Rovi en enero de 1947, construida en torno a la expresión «Es un disparate». El anuncio calificaba de disparates algunas conductas y añadía que era aún mayor «padecer de estreñimiento, cuando existen los supositorios Rovi».
La publicidad aparecía junto a anuncios de productos muy distintos. Así ocurrió en la edición del 31 de julio de 1949, donde los supositorios de glicerina compartían espacio con las promociones de un balandro y una hamaca.
El formato no se utilizaba únicamente contra el estreñimiento. Otro anuncio aseguraba que, en dos aplicaciones, podía tratar «anginas, amigdalitis, afonías, etc.», según el texto recuperado por el periódico.
En marzo de 1960 apareció además una campaña con un vínculo donostiarra: las ilustraciones fueron realizadas por el dibujante y humorista donostiarra Chumy Chúmez, dentro de una serie de inserciones publicitarias.
El recorrido se cierra con un anuncio de Rovi publicado en septiembre de 1966, que jugaba con la quinta acepción de «obrar», vinculada a evacuar el vientre, para presentar el lema «Obrar bien no cuesta nada».
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.