Marion Cotillard defiende la emoción humana ante la IA en el Zinemaldia
Marion Cotillard presenta ‘Milo’ en el Zinemaldia y alerta del riesgo de perder la emoción humana ante los actores generados por IA.
Marion Cotillard ha presentado en el Zinemaldia Milo, la nueva película de Nicole Garcia que compite en la Sección Oficial del festival donostiarra. La actriz regresa a la ciudad cinco años después de recibir el Premio Donostia.
La cinta cuenta la historia de una mujer que viaja a un pequeño pueblo francés para trabajar como camarera y acercarse a su hijo, al que dio en adopción dos décadas atrás y que desconoce que ella es su madre. El personaje entregó al niño cuando fue encarcelada por pertenecer a un grupo revolucionario implicado en varios atentados.
Garcia ha explicado que la película aborda el mundo que se construye y el conflicto entre la maternidad y el compromiso político. La directora ha señalado que no pretende justificar ni juzgar la violencia de aquellos grupos, aunque mantiene su interés por observarlos. Cotillard, por su parte, ha afirmado que puede comprender el origen de esa violencia, pero no validarla.
Milo reúne de nuevo a Garcia y Cotillard una década después de El sueño de Gabrielle. La cineasta ha asegurado que repetir protagonista no era algo que se planteara hasta trabajar con una intérprete capaz de afrontar personajes muy diferentes. Cotillard ha dicho que la posibilidad de volver a colaborar con Garcia fue el principal motivo para incorporarse al proyecto.
Durante el encuentro con los periodistas en Donostia, Cotillard también se ha pronunciado sobre la inteligencia artificial. “Tendré mucho miedo cuando me emocione un actor generado por inteligencia artificial”, ha afirmado, porque, a su juicio, no se puede imitar “la experiencia que aporta una vida”. La actriz ha definido la IA como una evolución potencialmente formidable, aunque desconcertante en el ámbito artístico.
La intérprete también ha defendido las salas de cine como el hábitat natural de las películas, aunque ha reconocido la aportación de las plataformas a proyectos “preciosos” como Roma, de Alfonso Cuarón. En su opinión, ver una película como esa en una sala no tiene comparación.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.