Durango recuerda la donación de la Guadalupe de 1951 y busca otra perdida
Durango conmemora los 75 años de la Guadalupe donada en 1951 y mantiene abierta la incógnita sobre otra pintura desaparecida tras la guerra.
Este lunes 12 de octubre se cumplen 75 años de la donación a Durango de la Virgen de Guadalupe que todavía se conserva en la basílica de Santa María de Uribarri. El cuadro fue entregado a la villa en 1951 por Salvador Ugarte Vizcaíno, banquero mexicano e hijo adoptivo de Durango.
La obra mantiene viva la relación histórica entre Durango y México, pero también recuerda una incógnita sin resolver: el paradero del cuadro de la Guadalupe que Ambrosio de Meabe regaló a la parroquia en 1764. La pintura, vinculada a Juan Patricio Morlete Ruiz y fechada en 1763, desapareció después de la Guerra Civil.
No existe constancia documental que permita saber si quedó destruida durante el bombardeo franquista del 31 de marzo de 1937, que causó graves daños en Santa María, o si sobrevivió y terminó en manos desconocidas. Las fuentes consultadas no han podido determinar qué ocurrió con ella.
Ambrosio de Meabe, durangarra establecido en México, contribuyó en el siglo XVIII al patrimonio religioso de su localidad natal con lámparas de plata, ornamentos y el cuadro de la Guadalupe. El Ayuntamiento lo nombró primer alcalde de la villa para 1765.
La pintura que hoy puede contemplarse en Santa María llegó casi dos siglos después de la mano de Ugarte Vizcaíno. El banquero también promovió en 1949 una suscripción en México para levantar en Ezkurdi un monumento a fray Juan de Zumárraga, nacido en Durango y primer obispo y arzobispo de México.
Estos dos benefactores reflejan los vínculos mantenidos entre Durango y México a través de la emigración, el patrimonio y la memoria. La conexión se extiende además al hermanamiento entre Durango, Victoria de Durango, en México, y Durango, en Colorado, una relación que recuerda el monolito de los Tres Durangos en el barrio de Magdalena.
Información elaborada a partir de Deia.