Durango reúne a pequeños y mayores en una jornada festiva y popular
Durango celebró el Día del Niño con txupinazo txiki, una comida para 750 mayores, feria agrícola y actividades en el casco viejo.
Durango vivió ayer el denominado Día del Niño con las calles abarrotadas y con los alumnos de Jesuitak Ikastetxea como protagonistas del txupinazo txiki desde el balcón del Ayuntamiento. Mikel Gude, Malen Arana, Udane Urigoitia y Eukene Basagoiti destacaron la ilusión por participar en las fiestas y animaron a disfrutar «con respeto y cuidado mutuo».
El director del centro, Alfredo Sarriugarte, calificó la jornada de «muy especial» y subrayó el orgullo de representar a todo el pueblo. También defendió unas fiestas «basadas en el respeto y la alegría», con espacio para pequeños y mayores en un entorno intergeneracional.
La jornada reunió asimismo a 750 personas mayores en Landako Gunea, donde disfrutaron de una comida, música y baile popular. Entre los asistentes estuvo Carmina Aja, vecina de Durango de 100 años, que explicó que continúa acudiendo aunque necesita una silla de ruedas. También participaron vecinos de distintos barrios, entre ellos Aramotz.
Los actos incluyeron el disfraz eguna del día del rugby, música y danza por las calles del casco viejo y la recuperación, tras ocho años, de la feria agrícola en los alrededores de la Plaza del Mercado. Productores de Orozko, Arzentales, Mungia, Iurreta, Galdames, Berriatua y otras localidades ofrecieron miel, pasteles, patés, plantas, productos de huerta, arándanos, talos y quesos, entre otros productos.
La feria permitió a varios vendedores darse a conocer por primera vez en Durango, mientras que otros recuperaron su presencia habitual en la localidad. La programación volvió a poner el foco en la convivencia entre generaciones y en la participación vecinal durante las fiestas.
Información elaborada a partir de El Correo (Bizkaia).