Condenados por desacreditar al juez decano de Eivissa durante un pleito
La Audiencia condena a un aristócrata belga y a su abogado por desacreditar al juez decano de Eivissa durante un pleito.
La Audiencia de Balears ha condenado al aristócrata de origen belga Luc Louis Chapelle y a su abogado por una campaña de desprestigio contra el juez decano de Eivissa, Sergio González. Ambos deberán pagar una sanción económica por un delito de injurias por publicidad.
El conflicto comenzó a raíz de una demanda relacionada con la supuesta ocupación de un local propiedad de Chapelle en la zona portuaria de Botafoc. El aristócrata llegó a vincular el caso con la presencia de la mafia italiana en un restaurante de esta zona de ocio. El juez se pronunció en contra de sus pretensiones.
Según la sentencia, Chapelle y su abogado actuaron con ánimo de “presionar e influir en la actividad judicial”. El letrado, con despacho en Barcelona, envió hasta 16 correos electrónicos y una carta manuscrita en los que reclamaba al magistrado decisiones favorables a los intereses de su cliente y le advertía de posibles denuncias por prevaricación ante distintas instituciones.
El juzgado ya había abierto en febrero de 2013 una pieza separada por una supuesta mala fe procesal de la dirección letrada, que concluyó con una sanción económica para el abogado. Después, la defensa continuó con sus escritos y difundió un vídeo en una red social en el que calificaba al juez de “incompetente”, “maleducado” y “sinvergüenza”, entre otros insultos.
La Audiencia considera que las críticas a los jueces pueden ser más intensas que las dirigidas a un ciudadano común, pero subraya que tienen un límite. En este caso, los magistrados concluyen que el contenido de los escritos era intolerable y que la campaña pudo perturbar y coaccionar al juez de Eivissa al adoptar decisiones sobre el pleito.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.