La Santa Eulària de 1936, retratada entre la calma y la Guerra Civil
El libro de Paul Elliot Harold retrata la vida de Santa Eulària y su transformación durante la Guerra Civil entre 1931 y 1936.
El libro Vida y muerte de un pueblo español, escrito en 1937 por el estadounidense Paul Elliot Harold, ofrece una crónica social, histórica y testimonial de Santa Eulària entre 1931 y 1936. La obra no se publicó en España hasta 2005, cuando llegó a las librerías de la mano de Editorial Gadir.
Harold, que fue escritor, periodista, dramaturgo y guionista cinematográfico, vivió en el municipio durante los años previos al estallido de la Guerra Civil. En la primera parte del volumen describe la vida cotidiana, los oficios, las costumbres y las relaciones de los vecinos de un pueblo marcado por una calma secular.
El autor retrata a pescadores, payeses, comerciantes, artesanos, empleados de hoteles y cafés, propietarios y representantes de las instituciones, además de numerosos personajes identificados por sus nombres y apodos. También recrea lugares como Can Cosmi, el Royalty, Can Xumeu y varios colmados, y menciona a figuras como don Abel Matutes, presentado como un banquero con influencia sobre el transporte, las licencias y las carreteras.
La segunda parte se centra en el periodo comprendido entre el 14 de julio y el 15 de septiembre de 1936, cuando la convivencia entre republicanos y fascistas se rompe y el pueblo queda sacudido por el conflicto. Harold explica que la condición insular de Eivissa impidió huir a sus habitantes y le permitió observar de cerca sus experiencias, aspiraciones, enfrentamientos y lazos familiares.
El libro recoge asimismo costumbres y elementos de la cultura ibicenca, como el grito payés “UC”, el uso del cuerno para transmitir avisos, las emprendadas, el tabaco de contrabando y los instrumentos del folclore. El texto destaca por la cercanía y la ternura hacia los personajes, aunque también incluye interpretaciones discutibles y observaciones que hoy pueden resultar estereotipadas o fuera de tono.
La obra ha vuelto a ser objeto de atención en una revisión que recuerda su valor como testimonio de la Santa Eulària y la Eivissa de los años treinta, así como su mirada personal sobre la transformación de la isla durante la Guerra Civil.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.