El Misteri afronta sus representaciones de otoño con voces y ensayos ajustados
El Misteri d’Elx prepara sus funciones de otoño con catarros, menos ensayos y una alta demanda de entradas.
El Misteri d’Elx ultima en la basílica de Santa María sus representaciones extraordinarias de otoño, previstas para el 1 de noviembre, con ensayos generales los días 30 y 31 de octubre. Una docena de personas ha comenzado el montaje del cadafal y el andador, mientras el cielo permanece instalado desde agosto.
La Capella y la Escolanía afrontan esta preparación con dificultades añadidas respecto al ciclo estival. Los cambios de temperatura ya han provocado constipados y algún caso de afonía entre los cantores, especialmente entre los menores. El mestre de Capella, Javier Gonzálvez, trabaja con las familias para que los niños eviten gritar durante los recreos y desplazamientos, ante el riesgo de que una bajada brusca de temperaturas afecte todavía más a sus voces.
La vuelta al colegio, las obligaciones laborales y la reducción del número de ensayos complican también la preparación. Este otoño no se celebrará una nueva Prova de l’Àngel, una prueba que Gonzálvez considera conveniente para comprobar posibles relevos ante cambios repentinos en la voz infantil. La organización tendría que reunir a los cantores y movilizar al personal de la tramoya aérea, por lo que las posibilidades de que haya debutantes a más de veinte metros de altura son muy limitadas.
El ciclo contará con dos ensayos generales completos y la representación del 1 de noviembre, frente a las cinco jornadas de escenificación del mes de agosto. La Capella dispone de suplentes para todos los papeles, aunque la falta de fechas podría dejar sin intervenir a entre cinco y seis integrantes. Los ensayos musicales comenzaron a finales de septiembre y se trasladarán la próxima semana desde la Casa de La Festa a Santa María.
El calendario concentrará el último ensayo y la representación con apenas horas de diferencia. El ensayo del 31 de octubre se adelanta a las 20.30 horas para facilitar el descanso de los cantores, que el domingo deberán acudir a la basílica a las 8 horas. La primera parte comenzará a las 10 horas, seguida de la procesión del entierro de la Virgen, y La Festa se celebrará a las 17 horas.
Las variaciones térmicas también obligan a retrasar la afinación del órgano hasta los días previos, según ha explicado Gonzálvez. Además, la coincidencia con Todos los Santos complica la disponibilidad de los organistas Ramón Cano y José Mollá, ambos sacerdotes. La venta de entradas mantiene un ritmo elevado: ya se ha comprometido el 86% del aforo del ensayo del viernes 30 y el 92,4% del sábado 31.
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