Las bateleras de Pasaia cruzaron la ría hasta Errenteria en 1615
Las bateleras de Pasaia trasladaron a la familia real hasta Errenteria en 1615 y dejaron un legado recuperado por la cultura vasca.
Las bateleras de Pasaia, mujeres que durante siglos gobernaron las embarcaciones de la bahía, llevaron en 1615 a la infanta Ana de Austria y a Felipe III hasta Errenteria durante el viaje hacia la frontera francesa. La crónica de la época destacó su destreza con los remos, su vestimenta y los cantos en euskera que acompañaban la travesía.
El episodio se produjo durante los actos previos al matrimonio de la infanta con Luis XIII de Francia en la isla de los Faisanes. Para llegar a la frontera, la comitiva real tuvo que atravesar en barcaza a remo el canal de ‘El Pasage’ y continuar hasta Errenteria, con bateleras al frente de la embarcación.
La fama de estas mujeres creció a partir de entonces. En 1660, más de doscientas lanchas y txalupas gobernadas exclusivamente por mujeres escoltaron una gabarra real en la bahía durante la visita de Felipe IV y su hija, la infanta María Teresa. El monarca intentó contratar después a doce bateleras para trabajar en el estanque del palacio del Buen Retiro, pero ninguna aceptó abandonar Pasaia.
Las bateleras transportaban pasajeros, remolcaban barcos y trasladaban mercancías. También eran propietarias de sus embarcaciones y fijaban sus propias reglas, lo que les proporcionaba una independencia económica poco habitual para las mujeres de su tiempo. Escritores como Lope de Vega, la condesa d’Aulnoy y Víctor Hugo contribuyeron a difundir su imagen.
La construcción en 1847 de la carretera que bordeaba la bahía redujo la necesidad de este servicio, aunque algunas mujeres continuaron trabajando para los visitantes durante décadas. El oficio desapareció previsiblemente a finales de los años veinte del siglo XX, cuando las barcas de remo fueron sustituidas por motoras.
El legado de las bateleras fue recuperado por la investigadora María Elena Arizmendi, homenajeada el pasado 10 de septiembre en unas jornadas organizadas por Gipuzkoako Euskal Dantzarien Biltzarra. El grupo Kresala interpretó en el Ayuntamiento el ‘Zortziko de las Bateleras’, una recreación vinculada a los bailes con los que estas mujeres celebraban el final de su jornada.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.