El túnel de la variante de Markina y Etxebarria ya está calado
El túnel de la variante sur de Markina-Xemein y Etxebarria alcanza el cale tras 513 días de obras y afronta ahora la fase de destroza.
El túnel de la variante sur de Markina-Xemein y Etxebarria ha alcanzado este 21 de octubre su cale, tras 513 días de trabajos. La infraestructura, de un kilómetro de trazado global, conectará las carreteras BI-633 y BI-2636 y busca sacar de los núcleos urbanos más del 50% del tráfico diario habitual.
Las obras han afrontado una geología especialmente compleja, con fallas tectónicas no detectadas inicialmente y terrenos que alternaban rocas de baja calidad con estratos blandos e inestables. Estas condiciones obligaron a detener temporalmente algunos avances y a modificar el método de excavación por motivos de seguridad.
El director de obra, Eduardo Campos, ha explicado que el avance directo desde el lado de Markina se detuvo a los 650 metros para concentrar la excavación desde el frente opuesto, con mayor control y garantías. En total, 28 personas han participado en los trabajos.
Con la unión de los dos frentes completada, el equipo afronta ahora la fase de destroza, que consiste en el vaciado inferior de la galería, y posteriormente ejecutará el revestimiento definitivo. La jefa de túnel, Mónica Zurimendi, ha definido el proyecto como el más complejo de su carrera por la variedad y dificultad de los materiales encontrados.
La actuación cuenta con una inversión foral de 31,9 millones de euros y tiene previsto finalizar en otoño de 2027. También incluirá pantallas de protección ambiental, un nuevo enlace para bidegorri entre Markina-Xemein y Etxebarria y una red de fibra óptica de 17 kilómetros conectada al sistema de gestión de túneles de Bizkaia.
Información elaborada a partir de Deia.