La caza menor pierde fuerza en el inicio de la temporada en Fontanars
La primera jornada de caza en Fontanars registra pocos disparos y una caída del 50% en la demanda de talones, según la sociedad local.
La primera jornada de caza en Fontanars dels Alforins estuvo marcada por la escasez de disparos y el descenso de la actividad cinegética. Según explicó el presidente de la sociedad de cazadores, Vicente Ribera, la demanda de talones de caza ha caído un 50% este año, mientras también ha disminuido el número de socios.
La situación se suma a la falta de relevo generacional y al declive de especies como la perdiz y la liebre, que durante años fueron habituales en los campos y barbechos del municipio. En cambio, la caza mayor, con especies como el jabalí, el muflón, el venado o la cabra montés, está ganando protagonismo en muchos territorios.
En esta jornada solo estaba permitido cazar el conejo y la liebre, con un cupo de una pieza por cazador. La perdiz podrá cazarse en la sierra el último domingo de noviembre. El terreno seco, las altas temperaturas y la vegetación de las viñas en espaldera dificultaron la localización y el disparo de las piezas.
Durante la mañana se avistaron algunos conejos, tordanchas y una liebre, aunque hubo pocas oportunidades claras. Genaro logró abatir un conejo que su perrita Mari había sacado de una mata. La otra persona participante no efectuó ningún disparo, pero destacó la satisfacción de ver trabajar por primera vez a su perra Tiza en el campo.
El relato también señala que Fontanars dels Alforins fue tradicionalmente un buen coto, pero que en los últimos años sus poblaciones de caza menor han experimentado un retroceso. La evolución de la actividad preocupa ante la reducción de cazadores y la transformación del paisaje agrícola.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.