Gáldar, referente de la defensa del patrimonio canario desde 1976
Gáldar protagonizó en 1976 la movilización «Salvar La Guancha», clave en la defensa del patrimonio arqueológico y la identidad canaria.
El 15 de julio de 1976, Gáldar vivió una movilización decisiva para reclamar la protección de La Guancha, su necrópolis y poblado aborigen. Bajo el lema «Salvar La Guancha», la protesta se convirtió en uno de los primeros grandes movimientos ciudadanos de defensa del patrimonio arqueológico de Canarias.
Así lo destacaron los periodistas Michel Jorge Millares y María José Monzón y la historiadora del arte Ángeles Alemán durante un debate celebrado este miércoles en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria, moderado por el periodista José Joaquín Díaz de Aguilar. Los participantes situaron 1976 como el «punto cero» del origen de la canariedad contemporánea.
La movilización de La Guancha coincidió con otra manifestación celebrada en septiembre de ese año en la Cruz de Los Reyes, en El Hierro. Ambas iniciativas dieron lugar a manifiestos de gran trascendencia social y reflejaron, durante la Transición, una creciente reivindicación de la identidad cultural y del patrimonio de las islas.
Millares señaló que el manifiesto de La Guancha fue la primera reivindicación destinada al rescate de yacimientos arqueológicos de Canarias, entonces abandonados y sin reconocimiento por parte de la administración franquista. También destacó la defensa posterior de la necrópolis de El Agujero en Gáldar como una de las expresiones clave de aquella corriente de recuperación identitaria.
Según los participantes, aquellas movilizaciones contribuyeron a impulsar la protección de la arqueología canaria, aunque en ese momento no existían recursos económicos para crear espacios como el Centro de Interpretación de La Guancha o La Cueva Pintada. Alemán subrayó que la preocupación por el deterioro del patrimonio cultural y arqueológico expresada en La Guancha continúa vigente.
El debate vinculó estas reivindicaciones culturales con el contexto político de 1976, marcado por la muerte de Franco, la incertidumbre de la Transición y el debate sobre la situación de Canarias. Los organizadores de las manifestaciones, según Millares, también afrontaron la vigilancia de los órganos represivos del Estado.
Información elaborada a partir de La Provincia.