La Policía Nacional de Granada detiene a ocho personas por abandonar menores en comisarías para lograr permisos de resid
Ocho detenidos en Granada por abandonar menores en comisarías tras entrar como turistas para obtener permisos de residencia. Cifras y detalles.
La Policía Nacional de Granada ha detenido a ocho personas acusadas de entrar en España como turistas con visado para abandonar después a menores en comisarías, simulando una situación de desamparo. Este año se han presentado solos 19 menores extranjeros con esta modalidad, entre ellos dos hermanos de 9 y 11 años. Según el cuerpo, el objetivo de las familias es que los niños obtengan una autorización de residencia, que permite reagrupar después a sus familiares, y acceder a formación y manutención gratuitas. La Policía mantiene abiertas otras ocho investigaciones sobre casos similares.
Según IDEAL, que adelantó el fenómeno hace un año, en 2025 fueron más de 35 los menores abandonados en Granada con este procedimiento. Durante los primeros meses de 2026 la cifra bajó, pero a partir de septiembre se produjo un repunte, que en muchos casos se atribuye al «boca a boca» entre las familias. La mayoría de los menores tienen 17 años, aunque este año se han detectado también casos de niños de corta edad.
Las fuentes consultadas por el medio describen un perfil distinto al de los menores que llegan en patera: visten ropa de marca, portan maletas de calidad y algunos hablan varios idiomas. Las familias viajan con visado de turista, lo que implica haber pagado el visado, un billete de avión de ida y vuelta y una reserva de hotel. Entre los padres hay militares, maestros y taxistas. Una de las fuentes señala que los menores quedan desarraigados y sufren traumas, y que algunos se derrumban días o semanas después de su llegada.
La administración abre un protocolo de menores migrantes no acompañados, ya que la normativa española y comunitaria no permite excluir de protección a un menor sin responsables legales aunque aparente solvencia económica. El sistema les garantiza atención sanitaria y educación, y la posibilidad de acceder a permisos de residencia al alcanzar la mayoría de edad. Cuando la Policía localiza a los familiares, les entrega a sus hijos y les advierte de que deben hacerse cargo de ellos. Además, los casos se comunican a los juzgados por un presunto delito de abandono de menores y de favorecimiento de la inmigración clandestina, delitos que conllevan penas de prisión y multas.
Información elaborada a partir de Ideal.