Un joven de 22 años releva la barbería familiar en La Malahá, con la tradición como seña de identidad
José Antonio, de 22 años, continúa la barbería familiar en La Malahá, Granada, y apuesta por quedarse en su pueblo.
José Antonio, de 22 años, ha tomado el relevo de la barbería familiar en La Malahá, una localidad granadina de unos 1.900 habitantes. Es el tercer miembro de su familia que se dedica a este oficio: su madre, Gema, fue peluquera y su tío, Adrián, barbero. Él ha continuado en el mismo local donde ellos empezaron con esta tradición.
El joven se define como un profesional que busca innovar y que no le preocupa la competencia, pese a que no es el único barbero del pueblo. Según explica, esa rivalidad le obliga a mantener los pies en la tierra y a cuidar el trato con los clientes. Defiende la buena convivencia entre los negocios locales, porque, en sus palabras, así se pueden ayudar unos a otros.
Para acercarse a sus vecinos, ofrece un precio más bajo dos días a la semana, especialmente a los más pequeños y a los jubilados. Muchas citas se concentran por las mañanas, momento en el que, según relata, también escucha las historias y preocupaciones de quienes acuden a su local.
José Antonio asegura que no tiene intención de marcharse de La Malahá. Aunque no descarta extender su actividad a localidades cercanas, afirma que no cambiaría su pueblo «por nada del mundo» y que quiere seguir viviendo junto a los suyos. Destaca la humildad y la cercanía de la vida en pueblo como su mayor valor.
Sobre su vocación, explica que el oficio le acompaña desde pequeño y que muchos de los clientes que atiende hoy ya acudían con sus familiares. «Me dicen que lo llevo en la sangre», resume. Y concluye con un deseo: que la tradición continúe durante muchas generaciones.
Información elaborada a partir de Ideal.