Una red de estafas con IA capta víctimas, sobre todo pensionistas, y ha logrado más de 105 millones de euros
Una red de estafas usa anuncios con IA y llamadas personalizadas para captar sobre todo a pensionistas. Ha obtenido más de 105 millones de euros.
Un reportaje del medio Ideal, recogido por la prensa digital, revela el funcionamiento de lo que describe como la mayor red de estafas del mundo. Según la investigación de Vocento, que ha analizado numerosos documentos internos de la organización, los delincuentes atraen a sus víctimas mediante anuncios en internet y redes sociales en los que la inteligencia artificial simula el testimonio de famosos que recomiendan inversiones en criptomonedas u oro. Los cálculos realizados por este medio, al sumar la contabilidad de la red, sitúan sus beneficios por encima de los 105 millones de euros.
El engaño sigue un patrón definido. Cuando un usuario pincha en el enlace y deja sus datos, un operador se gana su confianza con llamadas personalizadas, evalúa su patrimonio y le propone una inversión inicial de 250 euros. Después, la víctima ve ganancias ficticias en una aplicación falsa que la incitan a aumentar las aportaciones. Si el afectado se queda sin fondos o se resiste, la organización utiliza sus datos personales para abrir cuentas bancarias o de criptomonedas y le pide captar a amigos y conocidos.
Los documentos analizados muestran que los delincuentes registran con detalle la situación económica, familiar y personal de cada persona, y adaptan el discurso a sus necesidades. Si la víctima quiere comprar un coche para un familiar, por ejemplo, le prometen que con una pequeña inversión recibirá más del triple. Algunos archivos recogen datos bancarios, números de tarjeta e incluso PIN, y en otros casos se logra que las víctimas den acceso a sus teléfonos y aplicaciones bancarias.
La mayoría de los afectados son pensionistas, personas que no manejan con soltura los dispositivos móviles, con poca red familiar o viudas que se sienten solas. Los delincuentes aprovechan esa vulnerabilidad, y en la documentación aparecen también personas con enfermedades graves.
Cuando las víctimas intentan retirar sus fondos, reciben evasivas y peticiones de nuevos pagos, y el dinero nunca llega. Muchas acaban arruinadas y algunas denuncian ante la Guardia Civil o la Policía Nacional, mientras otras callan por vergüenza. El reportaje señala además que algunas personas se han quitado la vida.
Aunque la información no se refiere a un caso concreto de Granada, el fenómeno afecta a cualquier persona de la provincia que reciba llamadas o anuncios de inversiones fáciles, por lo que conviene desconfiar de promesas de rentabilidades muy altas y no compartir datos bancarios ni dar acceso al móvil a terceros.
Información elaborada a partir de Ideal.