El pleno de Hondarribia respalda proteger las viviendas del entorno de Damarri
El pleno de Hondarribia aprueba por unanimidad estudiar la protección legal y urbanística de las viviendas del entorno de Damarri.
El pleno del Ayuntamiento de Hondarribia ha aprobado por unanimidad una moción para estudiar vías de protección legal y urbanística para las viviendas situadas junto a la muralla, ante el riesgo de que el nuevo Plan General las considere “elementos discordantes”. La iniciativa ha sido presentada conjuntamente por Abotsanitz, PNV, EH Bildu y PSE.
La medida afecta a las viviendas de Damarri 3, la Casa Atalaya y Mouriscot. Según el texto aprobado, el decreto del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco de hace 25 años y la futura aprobación del nuevo PGOU podrían dejarlas en una situación similar a la de fuera de ordenación. Los vecinos habían relacionado esta posibilidad con el Plan Director de la Muralla y con la consideración de que estos edificios “enmascaran y degradan el conjunto amurallado”.
La moción reconoce el “gran valor histórico, cultural y social” de la muralla, pero también el valor histórico, arquitectónico y social de las viviendas de su entorno. El Ayuntamiento se compromete a poner en marcha un proceso integral y participativo, en contacto permanente con propietarios, vecinos y vecinas, incluidos los titulares de los locales comerciales afectados.
El Consistorio también prevé iniciar gestiones con el Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Gipuzkoa para analizar alternativas y alcanzar el nivel institucional de protección adecuado. Entre los locales afectados figuran uno adquirido por el Ayuntamiento el pasado año y el Batzoki, propiedad del PNV.
El conflicto se conoció a principios de septiembre, cuando los residentes expresaron sentirse “maltratados” y colocaron pancartas con el lema “esta casa no se tira”. En las semanas posteriores se produjo un cruce de acusaciones entre los grupos políticos sobre la vigencia de los decretos de 2000 y 2001 y las actuaciones desarrolladas durante los últimos años.
El alcalde, Igor Enparan, defendió la necesidad de aprobar el PGOU, que considera un documento estratégico para los próximos quince años, y aseguró que no hará desaparecer viviendas, al tiempo que reivindicó la puesta en valor de la muralla. En este contexto, hace dos semanas comenzaron las obras de restauración y rehabilitación del baluarte de San Nicolás.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.