Inesa de Gaxen, la hondarribiarra acusada de brujería que eclipsó al duque de Mandas
Inesa de Gaxen, acusada de brujería en Hondarribia en 1611, alcanzó una fama histórica mayor que la del duque de Mandas.
Inesa de Gaxen, una mujer de origen bajonavarro asentada en Hondarribia a comienzos del siglo XVII, se convirtió en la figura más conocida de un proceso por brujería iniciado en 1611, hasta el punto de eclipsar con el paso del tiempo al duque y la duquesa de Mandas.
Las acusaciones presentadas ante los jueces municipales describían a Gaxen como la «capitana» de los aquelarres celebrados en los montes cercanos a la plaza fuerte de Hondarribia. El caso se enmarca en la tradición vasca sobre la brujería y en la pervivencia de esas figuras en el imaginario asociado actualmente a Halloween.
El proceso llamó la atención de varios eruditos entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Juan Arzadun publicó en 1900 un artículo sobre el expediente, mientras que Carmelo de Echegaray y Serapio Múgica también investigaron el legajo a instancias de Fermín Lasala y Collado, duque de Mandas.
La correspondencia entre Echegaray, Múgica y el duque, que estaba destinado como embajador de España en Londres hacia 1905, se conserva actualmente en el archivo municipal de Hondarribia. Mandas se interesó por el caso, aunque finalmente no llegó a desarrollar ningún trabajo con la información que recibió.
La fama de Inesa de Gaxen creció durante el siglo XX después de que Pío Baroja escribiera sobre el proceso en 1916 y, posteriormente, Julio Caro Baroja incluyera el caso en su obra «Las brujas y su mundo». El artículo destaca que esa notoriedad histórica terminó siendo mayor que la alcanzada por el duque y la duquesa de Mandas.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.