Unos 500 vecinos reclaman más seguridad e incivismo en L'Hospitalet
Unos 500 vecinos marchan en L'Hospitalet para reclamar más seguridad, medidas contra el incivismo y 300 nuevos agentes de la Guardia Urbana.
Alrededor de 500 personas han marchado este 1 de octubre por L'Hospitalet de Llobregat desde la plaza de la Bòbila hasta el Ayuntamiento para reclamar mejoras en seguridad y contra el incivismo. La protesta fue convocada por la plataforma L'Hospitalet Alerta, que ha señalado que la asistencia ha sido inferior a la concentración del año pasado, cuando participaron cerca de 3.000 personas.
El presidente de la entidad, Abraham Lobo, ha denunciado ante el consistorio la presencia de tráfico de drogas, comercio ilegal y delincuencia en parques de la ciudad. También ha criticado las molestias causadas por algunos locales musicales y ha reclamado al Ayuntamiento que se reúna con la plataforma en un plazo máximo de 30 días.
La movilización coincide con un cambio en la evolución de la criminalidad en L'Hospitalet. Según los datos del Departament d’Interior, los delitos se han reducido un 16,24% durante los cinco meses posteriores a la activación, en abril, de un plan de choque. Interior ha decidido prolongar el dispositivo Bastió, previsto inicialmente hasta septiembre, para consolidar esta tendencia.
A pesar del descenso, vecinos, comerciantes y organizaciones políticas consideran insuficientes las mejoras y sostienen que los problemas denunciados hace un año persisten en determinadas zonas. Durante la marcha se reclamaron, entre otras medidas, 300 nuevos agentes de la Guardia Urbana y una mayor persecución del incivismo y del uso indebido de patinetes eléctricos.
La organización insistió en el carácter vecinal de la convocatoria y rechazó las banderas y los eslóganes de partidos, aunque durante el recorrido se coreó «David Quirós, dimisión». También acudieron representantes o miembros de ERC-EUiA, PP, Junts, Vox, Frente Obrero y Se Acabó La Fiesta (SALF).
La llegada de la marcha coincidió prácticamente con una cacerolada por el derecho a la vivienda frente al Ayuntamiento. Los gritos cruzados llevaron a los Mossos d'Esquadra a establecer un pequeño cordón entre ambos grupos. Los activistas reclamaron medidas contra la especulación y recordaron los casos de Olga y Javier, dos vecinos de L'Hospitalet que se suicidaron tras ser desalojados o recibir una orden relacionada con su vivienda y su negocio.
Información elaborada a partir de El Periódico (Barcelona).