El PSOE andaluz cuestiona el liderazgo de Sánchez y Montero tras la crisis de Ceuta
La crisis de Ceuta agrava las críticas internas del PSOE andaluz a Sánchez y Montero y reabre el debate sobre el futuro del partido.
La crisis de Ceuta ha abierto una corriente crítica dentro del PSOE andaluz que cuestiona el liderazgo de Pedro Sánchez y María Jesús Montero. Parte del socialismo autonómico considera que el ciclo del presidente del Gobierno ha terminado y reclama elecciones generales cuanto antes, o en una fecha que no perjudique a los alcaldes en los comicios locales de 2027.
Las manifestaciones de apoyo a Ceuta celebradas a comienzos de septiembre evidenciaron la división interna. Algunos alcaldes socialistas acudieron pese a la instrucción o recomendación de no participar, en un gesto que distintas voces del partido interpretan como una muestra del malestar acumulado con la dirección nacional.
Este sector teme que el PSOE vuelva a pagar en las elecciones municipales una estrategia diseñada desde Madrid, como, según estas fuentes, ocurrió en 2023. Los dirigentes y militantes consultados buscan distanciarse del “sanchismo”, recuperar un discurso propio y ofrecer una alternativa ante la mayoría de derechas que pronostican las encuestas. También rechazan un posible “superdomingo” electoral en mayo de 2027.
La figura de María Jesús Montero tampoco escapa a las críticas. Aunque se reconoce su esfuerzo para reactivar una organización debilitada, algunos socialistas consideran un error su elección y cuestionan que no haya logrado hacerse completamente con el control del partido. El proceso de primarias para elegir las candidaturas a las alcaldías de las capitales, con especial atención al caso de Jaén entre Julio Millán y Carlos Alberca, servirá para medir su autoridad.
Las voces discrepantes reclaman que cualquier futura sucesión se tramite mediante primarias y sin decisiones impuestas. Su referencia es el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, por su oposición al pacto del Gobierno con el secesionismo catalán y al modelo de financiación diseñado por Montero. También expresan preocupación por la visibilidad que Vox está obteniendo tras su entrada en el Gobierno andaluz.
La crisis de Ceuta ha intensificado el debate sobre la estrategia socialista, mientras algunos dirigentes reprochan a La Moncloa estar centrada en la “alta política” y alejada de la calle. Aunque reconocen el papel de Sánchez como referente de la izquierda europea por sus posiciones sobre Gaza y las políticas de Donald Trump, sostienen que ese reconocimiento no compensa el desgaste que, a su juicio, afronta el partido en Andalucía, una situación que también afecta al debate político que siguen los socialistas de Huelva como capital provincial.
Información elaborada a partir de Huelva Información.