Antonio Capilla, del CPA de Láchar, recibe un homenaje de la Junta
Antonio Capilla, del CPA de Láchar, recibe un reconocimiento de la Junta en Granada durante una jornada sobre envejecimiento activo.
La Junta de Andalucía ha celebrado en Granada el Día Internacional de las Personas Mayores con una jornada sobre envejecimiento activo que reunió a alrededor de 450 participantes. Entre las seis personas reconocidas durante el acto estuvo Antonio Capilla Rojas, vinculado al Centro de Participación Activa (CPA) de Láchar.
El encuentro se desarrolló en el auditorio de la Fundación Caja Rural Granada bajo el lema ‘La era de la longevidad: repensar los sistemas para una vida más larga’. En él participaron representantes, socios y usuarios de los 23 CPA de la provincia, además de alumnado de Trabajo Social de la Universidad de Granada y personal de la Delegación.
El acto puso el foco en los retos asociados al aumento de la esperanza de vida y en la necesidad de que esta se traduzca en mayor calidad de vida, con salud, autonomía, participación social, bienestar y equidad. También se abordó la prevención de la soledad no deseada, la promoción de hábitos saludables y la lucha contra los estereotipos relacionados con la edad.
Antonio Capilla fue distinguido junto a María José Álvarez Guzmán, del CPA San Ildefonso; Justo Triguero Mallorquín, del CPA de Huéscar; y Dolores Llopis Martínez, Guadalupe Romero García y Josefina Rescalvo Prieto, del CPA Plaza de los Campos. La Junta reconoció así su dedicación, compromiso y colaboración con estos espacios de participación.
Durante la jornada también intervino el psicólogo y profesor de la Universidad de Granada José Luis Cabezas Casado, con una ponencia sobre bienestar emocional y plenitud en la vejez. La programación se completó con la actuación del grupo de teatro Vamos al teatro, del CPA Buenos Aires de Granada.
La Junta destacó el papel de los CPA como lugares de convivencia, apoyo social y promoción del envejecimiento activo. La red cuenta en la provincia con casi 57.000 socios y, según la Delegación, contribuye a reforzar la autonomía personal, las relaciones sociales y el bienestar de las personas mayores.