Lorca prepara una nueva regulación para limitar los salones de juego
Lorca inicia de nuevo la modificación del PGOM para limitar los salones de juego y reclama más controles y distancias al Gobierno regional.
El Ayuntamiento de Lorca retomará la modificación del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) para endurecer las condiciones de apertura de salones de juego, después de que el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia anulara en abril de 2025 la regulación aprobada dos años antes.
El Pleno municipal aprobó por unanimidad, a propuesta del PSOE, iniciar de nuevo el procedimiento con una memoria justificativa exhaustiva, datos objetivos, estudios técnicos e informes específicos sobre la vulnerabilidad del municipio. El objetivo es acreditar la necesidad y proporcionalidad de las restricciones, además de analizar posibles alternativas.
La norma anulada establecía una distancia mínima de 500 metros respecto a colegios, institutos y centros de salud, así como un kilómetro entre locales. La sentencia señaló que faltaba motivación técnica para aplicar unas condiciones más estrictas que las autonómicas, que fijan distancias de entre 200 y 400 metros.
El Pleno también reclamará al Gobierno regional que modifique de forma urgente y unificada los reglamentos del juego para establecer distancias de al menos 500 metros respecto a centros educativos, deportivos o sanitarios y de mil metros entre establecimientos similares. La moción incorporó además propuestas de Vox para reforzar los controles de acceso y promover campañas informativas sobre los riesgos del juego y la ludopatía.
En Lorca hay casi una veintena de salas de apuestas, concentradas principalmente en el casco urbano, aunque también existen locales en pedanías como La Paca y La Hoya. La Policía Local realiza inspecciones diarias para comprobar que no accedan menores, que se cumplan los horarios y que no haya consumo de drogas, tabaco en el interior o alcohol en la calle.
El concejal de Seguridad, Juan Miguel Bayonas, señaló que la principal queja vecinal está relacionada con el ruido que generan los clientes de madrugada en las inmediaciones de los locales. La concejala de Urbanismo, María Hernández, recordó que no se conceden licencias para nuevos salones desde 2018 y que dos establecimientos fueron cerrados cautelarmente por incumplir la normativa urbanística.
Información elaborada a partir de La Verdad.