Cuándo y dónde ver el Bosque de Cobre en la Serranía de Ronda y el Valle del Genal
Claves para ver el Bosque de Cobre en el Valle del Genal: cuándo llega su plenitud, qué pueblos visitar y qué rutas hacer este otoño.
El Bosque de Cobre, el breve momento en que los castañares del Valle del Genal adquieren tonos amarillos, ocres y anaranjados antes de perder las hojas, suele alcanzar su plenitud en la segunda quincena de noviembre. Sin embargo, su fecha exacta depende de factores naturales como el frío, la lluvia, el viento, la orientación de las laderas y las horas de sol que recibe cada castañar, por lo que conviene seguir la evolución antes de organizar la escapada.
Los primeros días del cambio también resultan atractivos, porque el verde convive con hojas cobrizas y ofrece contrastes muy fotogénicos. Además, quienes se adelanten algunos días a la plenitud suelen encontrar carreteras, pueblos y senderos más tranquilos.
No todos los castañares cambian al mismo ritmo. El triángulo formado por Pujerra, Igualeja y Parauta concentra algunos de los bosques más extensos y suele empezar antes, mientras que en zonas de Cartajima y Júzcar el proceso puede retrasarse. La meteorología es determinante: tras lluvias intensas o rachas fuertes de viento, las hojas pueden caer en pocos días, por lo que se recomienda revisar el tiempo de jornadas anteriores y las redes sociales de los municipios.
Los principales puntos para disfrutar del paisaje son Pujerra, Igualeja y Parauta, con miradores, senderos y el Bosque Encantado de Parauta, muy popular entre familias. Cartajima ofrece vistas del Alto Genal y la Senda Perdida, con esculturas de animales. Otros pueblos como Júzcar, Faraján, Alpandeire, Jubrique, Genalguacil o Benarrabá también cuentan con castañares y rutas. Fuera del Genal, Yunquera, en la Sierra de las Nieves, conserva igualmente castaños.
Caminar es la mejor forma de vivir el otoño en la zona. El sendero de las Caleras, en Igualeja, es corto y circular, mientras que el recorrido entre Pujerra e Igualeja atraviesa uno de los castañares más densos. También se citan rutas como la de Parauta a Cartajima o la de Jubrique a Genalguacil, que exige salvar un desnivel considerable.
La gastronomía tradicional, con carnes, guisos y platos elaborados con castaña, es otro atractivo. Como los establecimientos son limitados y pueden llenarse en fin de semana, se recomienda reservar y comprobar horarios, ya que la oferta hostelera de la comarca cambia con frecuencia.
Información elaborada a partir de Diario Sur.