La reforma de Hacienda en Málaga queda paralizada por un desacuerdo económico
La rehabilitación de la sede de Hacienda en Málaga se paraliza por un desacuerdo económico. El coste global superará los 40 millones.
Las obras de rehabilitación de la sede central de la Agencia Tributaria en Málaga, en la Avenida de Andalucía, han quedado paralizadas por discrepancias financieras entre la Administración y la constructora adjudicataria, según fuentes de Hacienda citadas por Diario SUR. El edificio permanece cerrado y sin uso público desde finales de 2019.
La empresa Seranco SAU se adjudicó el proyecto en febrero de 2025 por 28,12 millones de euros, impuestos incluidos, tras presentar una oferta un 18% inferior al precio de licitación. La compañía ha solicitado una revisión de precios que el Ministerio de Hacienda está evaluando. La falta de acuerdo ha dejado los trabajos en suspenso por tiempo indefinido.
El proceso integral para recuperar el inmueble superará los 40 millones de euros, al sumar la obra, los proyectos, los estudios, las asistencias técnicas y el coste de las sedes provisionales. Los trabajos comenzaron en 2025 y tenían como objetivo finalizar en 2027. Mientras tanto, se han tapiado ventanas y reforzado los cerramientos para evitar intrusiones.
Entre los gastos acumulados figuran unos 2 millones de euros anuales por el alquiler de espacios provisionales entre 2018 y 2025, 1,3 millones para acondicionarlos, 686.000 euros por las demoliciones interiores realizadas en 2019 y 188.000 euros por la redacción del proyecto básico.
La situación mantiene dispersos a unos 600 trabajadores en cuatro emplazamientos de la capital: Málaga Plaza, el antiguo Gaybo de Héroe Sostoa, el edificio Rialto de la calle Hilera y la calle Compositor Lehmberg Ruiz. El edificio, terminado en 1980, tiene 15 plantas y 22.791 metros cuadrados construidos.
Un estudio de patologías de 2017 concluyó que los forjados no podían garantizar las condiciones de seguridad y estabilidad en las condiciones existentes. Los daños no afectan a la cimentación y fueron desvinculados de las obras del metro. La rehabilitación también debe renovar los sistemas de climatización y ventilación, considerados obsoletos.
Información elaborada a partir de Diario Sur.