Todos los socios del Gobierno excepto Bildu piden la dimisión de Óscar Puente en el Congreso
Óscar Puente anuncia su renuncia tras una comparecencia en el Congreso y la presión de casi todos los grupos por el accidente de Urda.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha anunciado su renuncia al cargo tras una comparecencia en el Congreso de los Diputados marcada por la presión de la oposición y de buena parte de los socios del Gobierno. Según la información publicada, todos los grupos parlamentarios, salvo Bildu y el PSOE, le habían pedido la dimisión por el accidente ferroviario de Urda, en el que han fallecido 69 personas y ha habido múltiples heridos. Puente también ha dicho que no irá en las listas electorales al Congreso.
Antes de su anuncio, el ministro había intentado rebajar la tensión adelantando las medidas aprobadas por el Consejo de Ministros para afrontar la crisis, con un plan de seguridad que, según el texto, no convenció ni a los socios del Gobierno. Puente ofreció a la Cámara una larga exposición técnica, con datos, informes y detalles sobre el siniestro, algo que, según la crónica, aumentó la complejidad de las causas en lugar de aclararlas.
El PP y Vox reclamaron su dimisión aunque, según reconocieron, no sea «suficiente». La portavoz del PP, Ester Muñoz, le acusó de ser «negligente, frívolo, incompetente e incapaz de empatizar con el dolor ajeno», y le reprochó haber estado nueve meses sin tomar medidas tras el accidente de Adamuz, ocurrido en enero. Por su parte, la portavoz de Vox, Pepa Rodríguez de Millán, le preguntó cuántas muertes más hacían falta para que asumiera responsabilidades, y todos sus diputados abandonaron la sala tras avisar de que no cesarán en su petición de responsabilidades penales.
Desde Sumar, Toni Valero calificó de «insuficientes» las explicaciones del ministro y criticó la liberalización del sistema ferroviario, mientras Verónica Martínez Barbero pidió su dimisión con «respeto». ERC, a través de Gabriel Rufián, defendió que Puente «da la cara», aunque señaló que la cuestión de su continuidad es «accesoria» frente al problema de fondo. El PNV, por boca de Mikel Legarda, afirmó que el ministro ha perdido la confianza ciudadana, y Junts, con Míriam Nogueras, atribuyó la situación a años de mala gestión de gobiernos del PSOE y del PP. Podemos, con Ione Belarra, también exigió la dimisión y acusó al ministerio de filtrar audios del accidente.
Bildu, por medio de Mertxe Aizpurúa, dijo que no va a prejuzgar las causas ni las responsabilidades del accidente, aunque advirtió de que no admitirá que se culpe a los trabajadores. Varios grupos coincidieron en reprochar a Puente la filtración de los audios del día del accidente.
Aunque se trata de un asunto de ámbito estatal, su repercusión llega también a Málaga como capital de la provincia, donde el debate sobre la seguridad y el mantenimiento de la alta velocidad interesa a los viajeros de la provincia.
Información elaborada a partir de Málaga Hoy.