Un socio de la marina de megayates se hará con el puerto deportivo de San Andrés en Huelin
OIM Marinas, de José Luis Almazán, pide a la Autoridad Portuaria autorizar su entrada en el puerto deportivo de San Andrés, en Huelin, con 506 amarres.
El proyecto del puerto deportivo de San Andrés, en la barriada de Huelin, en la capital malagueña, empieza a desbloquearse tras muchos meses de parálisis. Según ha confirmado Diario Sur, la sociedad OIM Marinas, perteneciente al empresario del sector náutico José Luis Almazán, ha presentado este martes en la Autoridad Portuaria de Málaga la solicitud para autorizar la compra y transmisión de las acciones de Marina Málaga San, la concesionaria de la instalación.
Hasta ahora, el titular de la concesión era el fondo catarí Al Alfia, que ganó el concurso en 2022 y, pese a ir afrontando el cuantioso canon, no ha llegado a iniciar la construcción. En los círculos portuarios se venía comentando desde hace años que los inversores buscaban un socio que asumiera la gestión.
Almazán es uno de los principales impulsores de la marina de megayates de los muelles 1 y 2, que en poco tiempo ya se ha quedado pequeña y explora fórmulas para ampliarse. El nuevo puerto de San Andrés tendrá 506 amarres: dos para grandes yates de 50 metros de eslora, cinco de hasta 30 metros y unos 400 puntos para embarcaciones de menos de 12 metros.
El expediente se analiza tanto en la Autoridad Portuaria de Málaga como en Puertos del Estado, en Madrid. Si no surgen obstáculos legales, la autorización podría llegar en el consejo de administración previsto para finales de noviembre. La cifra de la compra no ha trascendido, y la inversión, estimada inicialmente en unos 54 millones de euros, contará con el respaldo financiero de un fondo internacional, según fuentes portuarias.
Para que el Puerto diera su visto bueno, la concesión debía transmitirse libre de deudas, por lo que se han saldado pagos pendientes con proveedores como el estudio de arquitectura Estudio Seguí, responsable del proyecto de la zona comercial y de ocio, y con asesores legales y técnicos. En febrero, la Autoridad Portuaria ya había recordado a la concesionaria que los plazos administrativos seguían corriendo.
La instalación se levantará en la dársena de la desembocadura del Guadalmedina, junto a la nueva sede del Instituto Español de Oceanografía, la lonja pesquera y el futuro Auditorio de Málaga. El proyecto incluye el ensanche del espigón que separa la dársena de la playa de San Andrés, siete edificios con unos 3.000 metros cuadrados para comercios de lujo y hostelería, un club náutico con restaurante, un aparcamiento de 439 plazas, una escuela de vela, una marina seca para 100 embarcaciones y una torre de control.
Información elaborada a partir de Diario Sur.