Nuevas pruebas apuntan al Garigliano, naufragado frente a Cabopino en 1887
Los arqueólogos documentan 34 metros del pecio frente a Cabopino y hallan nuevas pistas que lo vinculan al barco italiano Garigliano.
Los arqueólogos subacuáticos han documentado 34 metros visibles de restos de un pecio localizado frente a Cabopino, en Marbella, que posiblemente corresponden al barco italiano Garigliano, hundido en 1887 cuando viajaba de Marsella a Buenos Aires.
El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), a través de su Centro de Arqueología Subacuática (CAS), ha concluido una campaña de quince días en el pecio. La investigación todavía no ha terminado y está previsto realizar nuevas inmersiones en 2027.
El estudio de la estructura confirma que se trata de un buque mercante transoceánico del último tercio del siglo XIX. La embarcación, que podía alcanzar unos 45 metros de eslora, quedó embarrancada con la proa hacia la playa y una pronunciada escora hacia babor. Los arqueólogos creen que sus bandas se abrieron y cayeron hacia el exterior por el peso de la carga.
Durante los trabajos, en los que también ha participado la Universidad de Granada, se realizaron dos sondeos para estudiar la compartimentación interior y dos limpiezas arqueológicas. Entre los restos se han identificado cuatro tipos de baldosas y tejas fabricadas por empresas del sur de Francia vinculadas a Marsella y Aubagne.
También se han localizado 26 barriles. La documentación histórica indica que el cargamento incluía cemento romano, por lo que se han tomado muestras para comprobar si los recipientes conservan ese material. Otras muestras de madera y del forro de cobre permitirán estudiar la construcción del barco y sus materiales.
La consejera de Cultura, Patricia del Pozo, ha destacado que la investigación aporta nuevos datos sobre el pasado común a través del estudio de vestigios históricos conservados en los fondos marinos andaluces.
Información elaborada a partir de Málaga Hoy.