Paco Ostos, el misionero vinculado a Marbella que reabrió una misión en el Congo
Paco Ostos, misionero vinculado a Marbella, recuerda su trayectoria en el Congo y décadas de trabajo por la educación en Ituri.
Paco Ostos, sacerdote de los Misioneros de África, mantiene un vínculo especial con Marbella, la ciudad de su madre y sus abuelos, donde hace una pausa en su labor misionera. A sus 77 años, recuerda cómo decidió dedicar su vida a África tras escuchar, con 15 años, que seis Padres Blancos habían sido asesinados en la misión de Aba, en el antiguo Congo belga.
Ostos nació en Granada y se define también como sevillano y malagueño por sus raíces familiares. Sus padres se casaron en la iglesia de la Encarnación de Marbella y la familia materna, de apellido Palma, vivía en la calle Ancha. Su vocación estuvo marcada por el ejemplo de sus padres y por el deseo de llevar ayuda y formación a quienes más lo necesitaban.
Tras estudiar Filosofía, Sociología, Espiritualidad y Teología en distintos centros de España, Suiza y Francia, eligió el entonces Zaire para realizar sus votos temporales. Allí aprendió lingala y, después de ser ordenado sacerdote, se incorporó al equipo encargado de reabrir la misión de Aba, cerrada desde el asesinato de los religiosos en 1964.
Durante décadas, el misionero ha trabajado en la región de Ituri, marcada por la violencia y por la disputa de sus recursos naturales. Ostos sostiene que la riqueza del Congo, con oro, diamantes, coltán, petróleo, cobre, madera y productos agrícolas, ha alimentado los intereses internacionales y la continuidad de los conflictos.
Su labor también se ha centrado en la educación. Con apoyo de Manos Unidas impulsó escuelas, nueve internados y centros de formación, mientras que en la diócesis de Mahagi se promovieron institutos superiores de enfermería, comercio, veterinaria y agricultura. En 2009 comenzó la construcción de una universidad que ya ha formado a seis promociones y ofrece estudios de Ingeniería, Agronomía, Medicina, Veterinaria, Comunicación, Economía, Derecho, Educación y Psicología.
El proyecto contó con el respaldo de las fundaciones Tipsa y Mamoré, así como con la colaboración de la Universidad Politécnica de Madrid. Ostos destaca que los estudiantes que terminan sus estudios encuentran trabajo o se asocian entre ellos, un cambio que, según explica, ha transformado la mentalidad de la región.
Información elaborada a partir de Málaga Hoy.