La retirada de la macrogranja de Canarias centra el debate sobre el proyecto de Moaña
La retirada de la macrogranja de Canarias reabre el debate sobre el criadero experimental de pulpos autorizado en A Borna, Moaña.
La retirada del proyecto para construir la primera granja comercial de pulpos del mundo en el Puerto de Las Palmas reabre el debate sobre la acuicultura intensiva de esta especie, con especial atención en Galicia y en el criadero experimental autorizado en A Borna, Moaña.
La compañía desistió oficialmente de la iniciativa tras cinco años de tramitación y debate científico, ambiental y social. Entre los motivos citados figuran los nuevos requisitos ambientales y la necesidad de someter el proyecto a una evaluación ambiental ordinaria, tras lo que la Autoridad Portuaria de Las Palmas archivó el expediente.
El desenlace en Canarias no supone, según la empresa, el abandono definitivo de la investigación sobre el cultivo de pulpos. Organizaciones ecologistas, entidades animalistas y científicos especializados celebraron, sin embargo, la retirada y la consideran un avance en la oposición internacional a las granjas de cefalópodos.
En Galicia, un grupo pesquero dispone desde enero de 2025 de una autorización por diez años renovables para instalar un criadero experimental de pulpo común en la playa de A Borna, en Moaña, en colaboración con el CSIC. El objetivo declarado del proyecto es avanzar hacia una producción industrial en un plazo de cinco años.
AnimaNaturalis y PACMA cuestionan el proyecto moañés y señalan que su documentación contempla tasas de mortalidad larvaria de entre el 50% y el 80%. También alertan de su proximidad, inferior a un kilómetro, a la Zona de Especial Conservación de la Ensenada de San Simón. PACMA ha anunciado que estudia recurrir la autorización por vía administrativa y judicial.
El debate también ha llegado al Congreso de los Diputados, donde avanza una proposición de ley para prohibir expresamente la cría intensiva de pulpos en España mediante una modificación de la Ley de Cultivos Marinos. La iniciativa se apoya en el principio de precaución y en estudios sobre la inteligencia, sensibilidad y comportamiento de estos animales.
La controversia tiene además alcance internacional. Colombia ha presentado una propuesta para prohibir las explotaciones intensivas de cefalópodos y la importación de productos procedentes de estas granjas, siguiendo las restricciones aprobadas en Chile, México y los estados estadounidenses de California y Washington.