Erica Benner vincula el auge de la extrema derecha al malestar económico
La filósofa Erica Benner relaciona el auge de la extrema derecha con la desigualdad económica y la falta de influencia ciudadana.
La filósofa política Erica Benner advierte de que el deterioro de las democracias está relacionado con un sistema económico que no garantiza una distribución suficiente del poder y de los beneficios. Benner, nacida en Tokio en 1962 y autora de Aventuras en democracia: El turbulento mundo del poder popular, realizó estas declaraciones durante la presentación del Anuario Internacional CIDOB 2027, dedicado al «Asedio a la Democracia».
La pensadora sostiene que la democracia no puede limitarse a proteger libertades como la expresión y la prensa, los controles institucionales o el Estado de derecho. A su juicio, también debe permitir que los ciudadanos sientan que pueden influir de manera significativa en las decisiones, con independencia de su origen.
Benner considera que Donald Trump no es la causa de la crisis democrática, sino la consecuencia de un sistema social estadounidense que, según afirma, ha sido «un desastre» durante décadas. En su opinión, la desigualdad económica ha terminado trasladando sus efectos al terreno político.
Sobre el avance de los partidos populistas y de extrema derecha en Europa, explica que muchas personas los apoyan porque creen que «la democracia no es lo suficientemente democrática». La filósofa señala que sus programas suelen abordar primero problemas económicos como el precio de los productos básicos, la vivienda, la energía o la sanidad, antes de culpar a la inmigración, un paso que considera especialmente peligroso.
La autora también alerta del poder acumulado por grandes empresas tecnológicas y personas con grandes fortunas, a las que relaciona con la difusión de desinformación y de mensajes que alimentan a la extrema derecha. Por ello, defiende regular a estas compañías y a quienes concentran ese poder.
Para recuperar la democracia, Benner apuesta por reforzar los espacios de participación y el diálogo, incluidas las asambleas populares. También pide que partidos, periodistas y ciudadanos traten de convencer a quienes plantean un voto de protesta y busquen puntos en común con ellos.
Información elaborada a partir de La Opinión de Murcia.