La OCDE mantiene que la desigualdad marcó los resultados de PISA 2025
La OCDE defiende la validez de PISA 2025, mientras un estudio español cuestiona el cambio en la medición socioeconómica.
La OCDE sostiene que las conclusiones de PISA 2025 son válidas y que los estudiantes de hogares con mayor renta registraron una caída de rendimiento más acusada que el resto. El organismo responde así a un estudio publicado el 23 de septiembre por Innovamat Research Lab junto a los investigadores de EsadeEcPol Lucas Gortazar y Lucía Cobreros.
El informe español cuestiona esa interpretación y señala que el descenso aparente entre el alumnado más acomodado no se debe a un empeoramiento de sus resultados, sino a un cambio en la forma de medir el nivel socioeconómico. Según sus autores, el ISEC de 2025, que combina la educación y ocupación de los progenitores con las posesiones del hogar, no es directamente comparable con el de 2022.
En la última edición se modificaron dos de los tres componentes del indicador. En el apartado de posesiones desaparecieron 11 elementos, entre ellos ocho preguntas sobre los tipos de libros disponibles en casa, y se incorporaron variables relacionadas con las condiciones materiales, como disponer de piscina, habitación de invitados, sistema de seguridad o agua corriente.
La OCDE defiende que el cambio de criterio no altera ni invalida los resultados. El organismo explica que los libros de papel están cada vez menos presentes en los hogares y que, por ello, se incluyeron indicadores más vinculados a la renta que a la cultura para medir mejor la relación entre el contexto económico y el rendimiento.
PISA, la evaluación internacional que la OCDE realiza desde el año 2000 entre estudiantes de 15 años, reflejó una caída generalizada del nivel académico, más intensa entre los alumnos de hogares con mayor renta. Según el analista sénior de la OCDE Tue Halgreen, este patrón aparece en numerosos países y se acentúa en España.
Los responsables de Innovamat Research Lab sostienen, en cambio, que los indicadores relacionados con los libros estaban más asociados al rendimiento académico que las nuevas variables materiales. A su juicio, el cambio hizo que algunos alumnos con mayor capital cultural y buenos resultados dejaran de figurar en el grupo socioeconómico superior, mientras entraban estudiantes con mejores condiciones materiales pero resultados académicos más bajos.
Información elaborada a partir de La Opinión de Murcia.