La violencia contra las ONG activa la alarma tras un ataque en Ceuta
Un ataque ultra en Ceuta contra un vehículo confundido con el de una ONG alerta a las entidades humanitarias sobre el aumento de la hostilidad.
Un centenar de manifestantes ultras apedreó en Ceuta el vehículo en el que viajaban la diputada regional de Ceuta Ya!, Julia Ferreras, el activista Rafael Borrego y una abogada de derechos humanos, al confundirlo con el coche de la ONG navarra Negu Gorriak / Derecho a Techo. El ataque rompió las lunas del automóvil y obligó a intervenir a la Policía Nacional.
Los manifestantes lanzaron piedras y huevos mientras proferían insultos como «radicales» y «proetarras». El episodio ha reavivado la preocupación por la hostilidad que afrontan las organizaciones humanitarias y otros colectivos que trabajan sobre el terreno.
La Coordinadora Valenciana de ONGD, que agrupa a 110 organizaciones de cooperación internacional, ha expresado su «máxima preocupación» y ha rechazado lo que considera un síntoma de una «deriva global de persecución a la solidaridad».
Las entidades sociales denuncian que la proliferación de discursos de odio y la desinformación está situando a personas migrantes, activistas y trabajadores humanitarios en el centro de los ataques. «Quienes defendemos los derechos humanos, el derecho a la información o la acción humanitaria nos hemos convertido en objetivo del odio por hacer nuestro trabajo», señalan.
Estíbaliz Táboas, cooperante y miembro de la Coordinadora Valenciana de ONGD, ha relacionado el altercado con el deterioro del espacio cívico y ha advertido de que el personal cooperante está expuesto a más riesgos. Táboas reclama medidas de protección eficaces y financiación suficiente para atender emergencias y garantizar la seguridad de las plantillas.
La organización pide que la situación en Ceuta se aborde respetando los derechos humanos y la legislación internacional, con asistencia para menores y colectivos vulnerables. La noticia, aunque se ha producido en Ceuta, afecta al debate general sobre la seguridad de las ONG y la respuesta institucional ante los discursos de odio, también seguido desde Murcia.
Información elaborada a partir de La Opinión de Murcia.