Las lluvias dan un respiro al campo, pero anegan parcelas del litoral murciano
Las lluvias alivian al campo murciano, pero anegan parcelas del litoral y retrasan plantaciones y recolecciones en algunas zonas.
Las últimas lluvias han aliviado al campo de la Región de Murcia, sobre todo a los cultivos de secano y los cítricos, aunque la intensidad de las precipitaciones en el Campo de Cartagena, Mazarrón y Águilas ha anegado terrenos, provocado arrastres y dificultado el acceso a algunas explotaciones.
El secretario general de Asaja Murcia, Alfonso Gálvez, considera que las cantidades acumuladas son razonablemente buenas y equivalen prácticamente a un riego. También valora la posibilidad de que la Región haya iniciado un ciclo húmedo de cuatro o cinco años con mayores precipitaciones.
La mejora de las reservas, situadas en torno al 50%, aporta algo más de tranquilidad al regadío, aunque Gálvez reclama reparar con urgencia la rotura del trasvase para evitar que las obras dificulten la llegada de los recursos previstos.
En algunas zonas del Campo de Cartagena, el nivel freático mantiene las parcelas encharcadas. Esta situación puede impedir el cultivo hasta la primavera y ha obligado a detener plantaciones o retrasar la recolección de hortalizas como la lechuga, el brócoli y la alcachofa. En el Valle del Guadalentín apenas se han registrado unos 20 litros en algunos puntos, mientras Yecla ha recibido lluvias más intensas.
Antonio Moreno, secretario de Agricultura de UPA Murcia, coincide en que el balance general es positivo y descarta daños generalizados, aunque admite posibles afecciones localizadas por arrastres de agua y barro. Las lluvias también reducen el gasto de riego y ayudan a lavar las sales del suelo, además de favorecer el calibre y el color de limones y naranjas.
Las organizaciones agrarias piden vigilar la aparición de hongos por el exceso de humedad. El brócoli y la lechuga pueden verse afectados por botrytis y oídio, mientras que la uva de mesa y las explotaciones que aún mantienen la vendimia también afrontan riesgos. Por ahora no constan daños graves generalizados en infraestructuras, aunque los desbordamientos de ramblas podrían haber afectado a márgenes, taludes o sistemas de riego.
Información elaborada a partir de La Opinión de Murcia.