Una voluntaria de Parem reivindica el apoyo estable a migrantes en Murcia
La coordinadora de Parem Laurie Lambert reclama apoyo estable y respeto a la autonomía de las personas migrantes y refugiadas en Murcia.
Laurie Lambert, coordinadora de voluntariado de la Asociación de Ayuda para las Personas Refugiadas y Migrantes en Murcia (Parem), defiende que acoger significa ofrecer apoyo, estabilidad y seguridad sin imponer a las personas refugiadas el camino que deben seguir. Lambert, de 37 años y natural de Florenville (Bélgica), llegó a Murcia en 2009 con una beca Erasmus y decidió quedarse.
Su vínculo con Parem comenzó en 2016, después de contactar con Ecologistas en Acción. La entidad había surgido durante la guerra de Siria para recoger ropa, medicamentos y otros materiales destinados a las zonas afectadas, pero ese mismo año reorientó su actividad al constatar que muchas personas refugiadas estaban llegando a Murcia y necesitaban acompañamiento directo.
Lambert ha acogido a jóvenes migrantes en su vivienda y explica que el apoyo debe respetar la autonomía, la cultura, la personalidad y las creencias de cada persona. Actualmente acompaña a un joven que, pese a tener trabajo, ha vuelto a la calle porque no encuentra una habitación. La asociación puede ofrecerle acceso a una ducha y al lavado de ropa, aunque el alojamiento disponible es temporal.
La voluntaria recuerda el caso de Moussa, un joven que vivía en la calle y al que ayudaron a encontrar empleo y una habitación en Archena. Tras regresar a Murcia por otro trabajo, volvió a alojarse temporalmente con Lambert mientras buscaba vivienda. Según relata, ahora se muestra más seguro, mira a los ojos, bromea y ríe, un cambio que atribuye al trabajo, la vivienda y la estabilidad.
Lambert también alerta de que tener empleo no garantiza dejar la calle, porque muchas personas no pueden pagar una habitación. A su juicio, en Murcia algunos recursos están saturados o desapareciendo por decisiones políticas que debilitan el tejido social, aunque sostiene que la solidaridad ciudadana sigue presente. Como ejemplo, cita una reciente recogida de ropa organizada por la situación en Ceuta, en la que participaron numerosas personas.
La coordinadora considera necesario acercarse y escuchar antes de juzgar a quienes viven en la calle o buscan refugio. En el barrio del Carmen, señala, conviven discursos vinculados al miedo y otras iniciativas que ponen el foco en la solidaridad. Para Lambert, la sociedad debe decidir si quiere construir una ciudad basada en la desconfianza o en la acogida.
Información elaborada a partir de La Opinión de Murcia.