Navalcarnero reivindica su patrimonio, sus cuevas y la tradición del vino
Navalcarnero destaca en una ruta de APIT Madrid por su patrimonio, sus cuevas tradicionales, sus vinos y su gastronomía.
Navalcarnero forma parte, junto a Alcalá de Henares y Colmenar de Oreja, de la propuesta de visitas guiadas de APIT Madrid para descubrir el patrimonio histórico, gastronómico y vitivinícola de la Comunidad de Madrid.
El municipio, situado al suroeste de la región, fue fundado en 1499 por la ciudad de Segovia durante el reinado de los Reyes Católicos. Su historia también está ligada a la monarquía, ya que Felipe IV eligió la localidad para celebrar su boda con Mariana de Austria.
Entre sus principales atractivos se encuentran la Plaza de Segovia, de estructura castellana, y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVI. A estos elementos se suman las pinturas murales y los trampantojos que caracterizan buena parte de la imagen urbana de Navalcarnero.
La tradición vitivinícola ocupa un lugar destacado en la identidad local. Sus cuevas, excavadas manualmente para conservar el vino, reflejan una actividad presente desde los orígenes del municipio y constituyen hoy uno de sus principales reclamos turísticos. Durante la vendimia, este legado cobra especial protagonismo dentro de la Denominación de Origen Vinos de Madrid.
La oferta patrimonial se completa con la gastronomía tradicional, que incluye platos como los asados de cordero, la caza menor y la Olla del Segador, un guiso elaborado, entre otros ingredientes, con arroz y hierbabuena.
La propuesta de APIT Madrid presenta Navalcarnero como uno de los destinos madrileños en los que historia, arquitectura, cultura del vino y gastronomía se integran para acercar a vecinos y visitantes a la diversidad patrimonial de la región.