Preocupación en Òdena por el avance de la peste porcina africana
La PPA preocupa a los ganaderos de Catalunya y también a una granja de Òdena, mientras el sector reclama control de jabalíes y ayudas.
Los ganaderos catalanes afrontan con preocupación el avance de la peste porcina africana (PPA), que ya suma nueve casos confirmados y más de medio centenar de jabalíes muertos. Entre los afectados se encuentra un propietario de una granja de Òdena, que asegura que la llegada de la enfermedad les cogió desprevenidos.
El nerviosismo aumentó después de que los Agents Rurals localizaran alrededor de cincuenta jabalíes muertos en la zona de Collserola, en la provincia de Barcelona, donde se han detectado los casos positivos. El sector reclama más medidas de prevención y recuerda que ya había advertido del riesgo asociado a la expansión de la fauna salvaje.
El ganadero de Òdena, que prefiere mantener el anonimato, teme que el foco se extienda a otras provincias y afecte a las exportaciones de carne de cerdo a países terceros. También alerta de que la carne se está vendiendo por debajo del coste de producción: según sus datos, producir un kilo cuesta 1,35 euros y se comercializa a 1,20 euros.
Unió de Pagesos reclama facilitar la salida hacia los mataderos de los animales sanos, controlar la población de jabalíes, agilizar las ayudas y reforzar la bioseguridad en las explotaciones. El sindicato señala que los cerdos de las 39 granjas situadas en un radio de 20 kilómetros de los positivos han dado negativo en las pruebas.
El responsable del sector porcino del sindicato, Rossend Saltiveri, insiste en que la prioridad debe ser contener el foco y evitar su propagación. También pide reducir la población de jabalíes en toda Catalunya por el riesgo de transmisión de la enfermedad y por los daños que estos animales provocan en la agricultura y el tráfico.
El Govern ha anunciado una línea de emergencia del Institut Català de Finances de 50 millones de euros y otra de ayudas de 10 millones, ampliables en otros 10 millones. Sin embargo, el sindicato considera insuficiente recurrir a créditos sin saber cuánto durará la crisis y reclama estabilidad en los acuerdos de exportación.