La historia de Evaristo Iglesias, del hospicio de Ourense al crimen
Evaristo Iglesias pasó del hospicio de Ourense a una carrera delictiva que terminó con un asesinato y una condena de 37 años.
Evaristo Iglesias, entregado al hospicio ourensano nada más nacer, acabó condenado a 37 años de prisión tras una trayectoria delictiva que incluyó robos, atracos y el asesinato de un empresario en Listanco. Su historia se desarrolló en la provincia de Ourense y otras localidades gallegas durante los años treinta del siglo XX.
Al cumplir siete años, el hospicio comenzó a buscarle un medio de vida. Evaristo empezó trabajando como “mozo de cuerda”, ayudando a transportar equipajes y mercancías en estaciones, hoteles y comercios. Sin embargo, abandonó esta actividad por sus escasos ingresos y se inició en el robo de gallinas en el barrio del Puente Mayor.
En 1931, cuando tenía 17 años, fue detenido como cabecilla de una pequeña cuadrilla tras el robo de más de once gallinas. Después de perder el permiso para trabajar como mozo de cuerda, se trasladó a la zona de Manzaneda, Trives y alrededores, donde participó en robos en viviendas y negocios. También fue encarcelado por un robo cometido en A Teixeira y, más adelante, sustrajo una máquina de escribir, dinero y una escopeta del juzgado de Montederramo.
Posteriormente se unió a un grupo de delincuentes asentado en el entorno de Maceda. Ya armado con una pistola, asesinó en Listanco a un empresario al que había convencido para desviarse durante un viaje hacia Ourense. Le robó más de 900 pesetas y huyó en su automóvil, aunque no mató al chófer. Antes de estos hechos, cumplía una condena de seis años por un delito cometido en Trives, de la que había conseguido escapar.
Tras el crimen se refugió en Vigo, donde comenzó a organizar una banda para atracar un banco y una joyería. El agente de policía Sr. Carril detuvo a dos integrantes del grupo y finalmente arrestó a Evaristo en la calle de la Herrería. La pena solicitada era la de muerte, pero el abogado ourensano José Pérez Ávila logró que la condena quedara en 37 años de prisión.
La historia, recogida por La Región, recuerda la trayectoria de un hombre cuya infancia transcurrió en el hospicio de Ourense y que terminó pasando buena parte de su vida entre rejas, en una época marcada por duras condiciones sociales y una elevada conflictividad.
Información elaborada a partir de La Región.