Las inocentadas que marcaron la prensa y la radio de Ourense
Un repaso a las inocentadas más recordadas de la prensa y la radio de Ourense, desde los montajes fotográficos hasta las bromas de 1971.
Las inocentadas del 28 de diciembre formaron parte de la prensa y la radio de Ourense, especialmente durante las décadas de 1950 y 1960. El autor recuerda, desde su experiencia profesional, algunas de las bromas más llamativas publicadas o emitidas por los medios locales.
En La Región, estas historias solían responder a tres tipos: relatos fantásticos sobre monstruos o invasiones, montajes fotográficos insólitos y noticias verosímiles que muchos lectores llegaban a creer. Entre los montajes más conocidos figuran los realizados por Augusto Pacheco, actualmente custodiados en el Arquivo Enolóxico de Ribadavia.
Una de las últimas bromas que convenció a numerosos vecinos fue un montaje del recordado Reza, que situaba varios semáforos a la entrada del Paseo, junto a la Confitería Ramos. La información estaba redactada de tal forma que algunas personas acudieron al lugar para comprobar el funcionamiento de los supuestos dispositivos. Otras inocentadas recurrieron a imágenes de transatlánticos surcando el Miño, monstruos junto al puente nuevo o nuevos derrumbes del puente viejo.
La radio también participó en esta tradición. Durante su etapa en Radio Popular, entre 1968 y 1972, el autor emitió una supuesta noticia sobre una bandada de aves exóticas instalada en el monte donde se encontraba el centro emisor. Los cantos de pájaros intercalados en el programa provocaron docenas de llamadas, incluida alguna petición para hacerse con uno de aquellos animales.
La broma más arriesgada se emitió el 28 de diciembre de 1971 y tuvo como protagonista a Guillermo Fernández Júlbez, gobernador civil y jefe provincial del Movimiento. La emisora anunció que, tras un viaje suyo a México, se instalaría en el polígono de San Ciprián una fábrica de productos mexicanos como enchiladas, tacos, tamales, mole y chilaquiles, con beneficios para la economía y el campo ourensanos.
El autor recuerda que aquella inocentada tuvo consecuencias: fue suspendido temporalmente y la emisora se expuso a sanciones, incluido el cierre o la retirada de la licencia de emisión, en el contexto de la Ley de Prensa de Fraga de 1966.
Información elaborada a partir de La Región.