Saltar al contenido
Martes, 3 de noviembre de 2026 Edición Palma · Illes Balears
23° / 10° Poco nuboso
Última hora
Tecnologia

Cortical Labs conecta neuronas humanas cultivadas a un perro robot que puede orientarse hacia un objetivo

Cortical Labs conecta neuronas humanas cultivadas en laboratorio a un perro robot que se orienta hacia un objetivo, una prueba de concepto todavía experimental.

Redacción automática · Palma 3 min de lectura

La compañía australiana Cortical Labs ha conectado neuronas humanas cultivadas en laboratorio a un perro robótico capaz de orientarse hacia un objetivo. La demostración lleva la computación biológica de la pantalla al mundo físico, aunque se trata todavía de una posibilidad experimental: que redes de células vivas participen en el control de máquinas. Según Brett Kagan, cofundador y consejero delegado de la empresa, la prueba busca mostrar que la actividad de ese tejido puede traducirse en acciones físicas.

El sistema no es un cerebro completo ni un animal híbrido. Su núcleo es un cultivo de neuronas mantenido sobre un chip de silicio, generado a partir de células madre pluripotentes inducidas y que crece en condiciones controladas. La comunicación se realiza mediante electrodos que envían y reciben señales eléctricas: el sistema transmite información del entorno al cultivo mediante estímulos, registra la actividad neuronal y un programa convierte esa respuesta en órdenes para que el perro se desplace hacia el punto indicado.

La innovación se apoya en un bucle de retroalimentación. El dispositivo recibe información sobre el resultado de sus movimientos y ajusta la estimulación que llega a las células, lo que permite explorar cómo una red biológica puede aprender pautas sencillas y orientar una máquina. Por ahora, el objetivo aparece en un mapa simple y la prueba no implica que el robot pueda desenvolverse en la calle o reaccionar ante situaciones complejas.

La experiencia prolonga una línea de trabajo que Cortical Labs desarrolla desde hace años. La empresa ya había mostrado cultivos neuronales capaces de interactuar con videojuegos como Pong y Doom. En una investigación sobre navegación neuronal, sus agentes recorrieron un escenario virtual en forma de cuadrícula para encontrar una recompensa: se probaron cerca de 1.300 combinaciones de parámetros durante más de 4.000 horas de interacción, y doce configuraciones mostraron un aprendizaje consistente. Los autores reconocen, no obstante, que el entorno era sencillo y que aún no se ha demostrado que el método pueda gestionar entradas sensoriales complejas.

El interés por recurrir a neuronas vivas responde a la búsqueda de alternativas a los procesadores convencionales que combinen eficiencia energética, adaptación y aprendizaje. Sin embargo, mantener las células vivas exige controlar su entorno y comunicarse con ellas de forma estable requiere ajustar cuidadosamente los estímulos y la lectura de sus respuestas. A largo plazo, la tecnología podría aplicarse a robots destinados a lugares remotos o peligrosos.

Los responsables reconocen que los sistemas son lentos, poco eficientes y están lejos de resolver tareas complejas. Antes de pensar en máquinas autónomas gobernadas por neuronas, será necesario ampliar los cultivos, acelerar el entrenamiento y demostrar que los resultados son reproducibles. Como resume la propia investigación, el perro robot es una prueba de concepto que muestra que células humanas cultivadas pueden contribuir al control de una máquina.

Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.

Cómo se ha hecho Texto redactado con inteligencia artificial a partir de Diario de Ibiza. No lo revisa una persona antes de publicarse. Ver original · Cómo hacemos este periódico · Comunicar un error

Sección

Comentarios

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Deja tu comentario

Los comentarios se revisan antes de publicarse. No se admiten enlaces.

Más de Tecnologia en Palma

Toda la sección →
Este sitio usa cookies propias y de terceros. Más info