Críticas al diseño y aplicación de la recogida de residuos puerta a puerta
El artículo cuestiona el diseño, la aplicación progresiva y la burocracia del sistema de recogida de residuos puerta a puerta.
El conseller Gornés considera que el sistema de recogida de residuos puerta a puerta parece diseñado en un laboratorio, al entender que no se ha tenido suficientemente en cuenta la realidad del espacio donde se aplica.
El texto analiza esta implantación mediante una comparación con la criatura de Frankenstein, creada por Victor Frankenstein y de buen corazón, pero con un aspecto que dificulta su encaje en la sociedad. El autor coincide con el conseller, aunque introduce varios matices sobre el funcionamiento del sistema.
En el caso de los envases ligeros, cuestiona que la aplicación progresiva y limitada inicialmente a dos municipios sea necesariamente una garantía. A su juicio, una implantación conjunta evitaría comparaciones y agravios, y la puesta en marcha transmitió poca convicción.
Sobre el vidrio, señala que la recogida puerta a puerta hace más visible el incivismo y la suciedad en la calle. También sostiene que la fracción orgánica requiere mayores dosis de implicación, capacidad de adaptación y responsabilidad por parte de la ciudadanía.
El artículo critica asimismo que problemas diversos, como las ratas, el precio de los huevos, los muebles abandonados, la sequía o la avispa asiática, se atribuyan al sistema. En el apartado del papel, apunta que las dificultades son más burocráticas y administrativas que técnicas, con lentitud, rigidez y falta de flexibilidad.
La reflexión, publicada en Menorca, tiene interés para Palma y el resto de Mallorca por abordar un modelo de gestión de residuos y los problemas de convivencia asociados a su aplicación, aunque el texto no aporta datos específicos sobre la capital balear.
Información elaborada a partir de Menorca · Es Diari.