El sector cultural balear avanza, pero reclama más apoyo y espacios en Palma
El sector cultural balear mejora su profesionalización, pero reclama más apoyo público, espacios y mejores condiciones laborales, también en Palma.
El sector cultural de Baleares ha mejorado notablemente su profesionalización durante el siglo XXI, aunque mantiene carencias en las condiciones laborales, el apoyo institucional y la adaptación tecnológica. El diagnóstico, compartido por representantes de distintas disciplinas, también afecta a Palma, donde se concentran iniciativas y espacios de creación y exhibición.
Fran Reus, presidente de Art Palma Contemporani, destaca el crecimiento de la Nit de l’Art, que ha pasado de reunir a muy pocos asistentes a convertirse en uno de los acontecimientos culturales más multitudinarios de las islas. Las galerías aseguran que ahora trabajan con estándares internacionales y reclaman armonizar el IVA del arte, consolidar las adquisiciones públicas y aprobar medidas eficaces de mecenazgo privado.
Los artistas visuales y los escritores piden que su trabajo sea remunerado de forma justa. Rosie Nguyen, presidenta de la Unió de Creadors de Mallorca, denuncia que todavía se presentan demasiadas colaboraciones como oportunidades de promoción. Sebastià Portell, presidente de la Associació d’Escriptors en Llengua Catalana, señala que alrededor del 65% de los autores no cobran por los actos a los que son invitados.
En Palma, una de las principales reivindicaciones del sector circense es disponer de espacios para entrenar, crear, investigar y actuar. La Associació de Professionals de Circ de les Illes Balears cita específicamente Can Ribes, mientras que también reclama reconocer el circo como una disciplina artística en igualdad de condiciones. La danza, por su parte, pide más inversión pública, circuitos estables y remuneraciones adecuadas.
El sector audiovisual balear también valora el aumento del talento y la profesionalización, pero reclama una apuesta institucional más decidida. La Associació de Cineastes de les Illes Balears expresa su preocupación por la situación de la Mallorca Film Commission, dependiente del Consell, y por el papel de IB3 como apoyo al talento de las islas. Las productoras piden empresas más fuertes, empleo estable y presupuestos suficientes.
Entre los retos comunes aparecen además la inteligencia artificial, la digitalización, la competencia de las grandes plataformas, los alquileres de los locales y la falta de relevo generacional. Promúsics Mallorca reclama un marco laboral y fiscal específico para los artistas y un caché mínimo local, mientras el sector cultural en su conjunto defiende que la actividad artística sea reconocida como un trabajo con derechos.
Información elaborada a partir de Ara Balears.