Hallan en Son Sunyer, en el Pil·larí de Palma, restos funerarios de hace 3.500 años
Arqueólogos del CSIC hallan en Son Sunyer, en Palma, restos funerarios de hace 3.500 años que revelan rituales de la Edad del Bronce en Mallorca.
La necrópolis de Son Sunyer, en el Pil·larí de Palma, ha proporcionado restos humanos y materiales arqueológicos de hace aproximadamente 3.500 años que permitirán profundizar en el conocimiento de las prácticas funerarias de la Edad del Bronce en Mallorca. Según explica Pau Sureda, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y codirector de la campaña, es la primera vez que se encuentran niveles de la Edad del Bronce relativamente bien conservados en una necrópolis de la isla.
Hasta ahora, los hipogeos excavados habían sido removidos y los restos conservados eran escasos. Las excavaciones de este año han permitido comprobar que, bajo los niveles medievales, aún se conservan restos humanos desarticulados y materiales prehistóricos. Jordi Hernández, director de la campaña, señala que los investigadores consideran que las cámaras centrales podrían haber funcionado como osarios, donde los cuerpos se depositaban sobre los bancos o en los nichos y, después, los huesos se trasladaban a un espacio central.
Entre los hallazgos más destacados figura un nicho situado bajo un banco corrido, una disposición no documentada hasta ahora en los otros hipogeos conocidos. El estudio de los restos humanos podría aportar información sobre patologías, dietas y herencia genética de estas poblaciones. Los investigadores también han identificado evidencias de enterramientos infantiles, lo que abre preguntas sobre la organización social de la época.
La necrópolis, formada por nueve cuevas artificiales excavadas en la roca, se encuentra frente al prado de Sant Jordi, una antigua laguna desecada en el siglo XIX. Los investigadores plantean que las personas enterradas podrían haber vivido a unos mil metros de distancia, en zonas de hábitat diferenciadas del espacio funerario.
Para la ciudad, el hallazgo supone poner en valor un yacimiento situado en su propio término municipal y que forma parte del patrimonio prehistórico de Palma. Los trabajos, que dan continuidad a un proyecto iniciado en 2020, abren la posibilidad de reconstruir aspectos de la vida y la muerte de aquellas comunidades que habitaron la isla.
Información elaborada a partir de Ara Balears.