Joana Maria Llull, de 97 años, recuerda el refugio antiaéreo de Foners y reclama su protección
Joana Maria Llull, de 97 años, recuerda el refugio antiaéreo de Foners, que la asociación ARCA quiere proteger y catalogar como patrimonio.
Joana Maria Llull, de 97 años, conserva en la memoria el refugio antiaéreo que existía bajo la finca del barrio de Foners, donde vivió buena parte de su vida. Bajó por primera vez con apenas tres años y recuerda con detalle sus entradas, sus escaleras y el sonido de las bombas que obligaban a los vecinos a refugiarse. La asociación ARCA trabaja ahora para conseguir la protección y catalogación patrimonial de este espacio.
«Lo recuerdo perfectamente, como si fuera ahora. Cuando venían los aviones con aquellas bombas, aunque eran pequeñas, silbaban como demonios», cuenta Joana, que llegó a utilizar el refugio en más de una ocasión durante la Guerra Civil.
Según explica, el refugio se encontraba bajo la vivienda y tenía dos accesos, uno por la calle Joan Alcover y otro por la calle de Miquel Santandreu. Ambos estaban cubiertos por tapas de madera que se levantaban cuando sonaban las alarmas. «Había unos ganchos que usábamos cuando teníamos que pasar y nos encontrábamos todos ahí abajo», relata.
En una de las viviendas vivían sus padres y sus hermanos, y en otra residía su suegra con sus hijos. Joana recuerda que todos los vecinos conocían la existencia del refugio, que era el único de carácter privado de la zona.
Aunque reconoce que era una experiencia tan triste que preferiría olvidarla, hay episodios que siguen presentes en su memoria, como el de una bomba que cayó en el patio de la casa de su madre y dejó restos de metralla. «Si nosotros en aquel momento salimos, nos parte la cabeza», explica al recordar el peligro que corrieron quienes estaban en el inmueble.
El testimonio de Joana se completa con el de su hijo, Rafael Camps, que pasó buena parte de su infancia visitando a sus abuelos en la finca y conoce bien la ubicación del espacio. Según relata, la entrada estaba a nivel del suelo, frente a la escalera que subía a las viviendas, mientras que la salida de emergencia se encontraba en el patio interior. Sus recuerdos coinciden con los de su madre y aportan nuevos detalles sobre la distribución del refugio.
Información elaborada a partir de Ultima Hora.