La acampada de Sol llega a su tercera semana entre tensión y pérdidas
La acampada por la vivienda en Sol cumple 22 días entre amenazas de desalojo, polémica por el Metro y pérdidas económicas denunciadas.
La acampada por el derecho a la vivienda instalada en la Puerta del Sol cumple este domingo 22 días bajo la lluvia y sin una fecha prevista de finalización. La protesta comenzó tras el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que llevaba siete décadas en su vivienda y que falleció el 7 de octubre, después de ser trasladada al hospital.
La concentración ha derivado en un conflicto entre la Comunidad de Madrid y la Delegación del Gobierno. El Ejecutivo autonómico considera ilegal la ocupación y reclama su desalojo por motivos de seguridad, salubridad y posibles daños al patrimonio. El portavoz regional, Miguel Ángel García Martín, acusó a las autoridades estatales de no actuar ante una situación que, según dijo, afecta al patrimonio público.
El impacto económico también ha generado controversia. Un establecimiento situado cerca de la acampada aseguró haber sufrido 30 cancelaciones en una noche y una caída de la facturación cercana al 50%. La dirigente del PP de Madrid Ana Millán afirmó que las pérdidas del comercio de proximidad superan los 25 millones de euros, una estimación cuya metodología no se ha detallado. La patronal CEIM ha reclamado medidas para recuperar la actividad económica y la imagen de la Puerta del Sol.
Otro de los episodios más recientes fue el cierre de la estación de Metro de Sol durante casi 35 horas por problemas de salubridad que la Comunidad relacionó con la acampada. Metro reabrió el sábado a las 23:00 horas tras confirmar el restablecimiento de las condiciones de seguridad y salud. CCOO, UGT y Solidaridad Obrera negaron haber solicitado el cierre y reclamaron conocer las mediciones y los motivos concretos de la decisión.
La protesta fue impulsada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid, que dejó de participar en el interior de la acampada el 2 de octubre, aunque las tiendas continúan instaladas. La organización ha denunciado además la retirada de un altar dedicado a Maricarmen frente a su antigua vivienda. La situación, de ámbito madrileño, refleja un debate sobre el acceso a la vivienda y los desalojos que también puede interesar a los lectores de Palma por su dimensión social y política, aunque el texto no recoge efectos concretos en Mallorca.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.