La neuróloga Irene Escudero señala la perimenopausia como ventana clave para prevenir el deterioro cerebral
La neuróloga Irene Escudero explica por qué la perimenopausia es clave para prevenir problemas cerebrales y cómo el género influye en el riesgo de demencia.
La neuróloga Irene Escudero, del Hospital de la Fe de Valencia, fundadora de Samna y experta de la Women's Brain Foundation, sostiene que la perimenopausia es el momento con mayor margen para prevenir problemas cerebrales que pueden aparecer a los 70 años. Según sus explicaciones, las demencias y las enfermedades cerebrovasculares, como el ictus, son según los últimos datos del INE la principal causa de muerte en mujeres en España, y dos de cada tres casos de alzhéimer corresponden a mujeres.
La especialista denuncia que las mujeres mayores sufren una doble discriminación, por edad y por género, y que a menudo se atribuyen sus fallos de memoria o sus síntomas a la edad, lo que las lleva a consultar tarde o con vergüenza. Atribuye esta brecha a la historia de la investigación clínica, que durante décadas excluyó a las mujeres de los ensayos, de modo que los síntomas típicos descritos corresponden sobre todo a los hombres. Así, en las mujeres el ictus o el infarto pueden manifestarse con dolor de cabeza, mareo, confusión o sensación de ahogo.
Escudero explica que, además de la edad, la caída de estrógenos en la menopausia, que tienen un papel neuroprotector y cardiovascular, influye en el mayor riesgo de demencia femenina. Advierte, no obstante, que administrar estrógenos a todas las mujeres no es la solución, y subraya que factores como la tensión arterial, el colesterol, la obesidad, el tabaquismo o el sedentarismo sí se pueden modificar.
Entre las recomendaciones, la neuróloga apunta a cuidar la alimentación, hacer ejercicio aeróbico y de fuerza, dormir entre siete y nueve horas de calidad, mantener las relaciones sociales, seguir aprendiendo y gestionar el estrés mediante técnicas de respiración o meditación. Según detalla, la menopausia en España se sitúa de media entre los 50 y los 51 años, pero las fluctuaciones hormonales empiezan unos diez años antes, por lo que recomienda empezar a actuar hacia los 40.
La información procede de Diario de Ibiza y no recoge datos específicos de Palma; se publica por su interés general para la salud de las mujeres de las Illes Balears.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.