La OTAN vigila una escalada de incidentes rusos en el este de Europa
Rusia intensifica los incidentes atribuidos a su estrategia híbrida en Europa mientras la OTAN analiza posibles escenarios de escalada.
Rusia ha multiplicado durante los últimos meses los incidentes y acciones atribuidos a su estrategia híbrida contra objetivos europeos. Entre enero y agosto se contabilizó un centenar de ataques de este tipo, casi el doble que los alrededor de 60 registrados en el mismo periodo del año anterior.
Entre los episodios recientes figuran el lanzamiento de bengalas por parte de un barco de guerra ruso contra un helicóptero danés, el derribo de un dron probablemente disparado desde Rusia tras entrar en el espacio aéreo de Lituania y la caída en Polonia de un misil Kh-101, a unos 100 kilómetros de la frontera rusa. En Rumanía también fue localizado un artefacto marítimo no tripulado cerca de una plataforma de gas.
Además, a principios de agosto fueron hallados tres drones con explosivos en el aeropuerto de Leipzig. Uno de ellos apareció cerca de un avión ucraniano que transportaba materiales explosivos. Según cálculos británicos, el Reino Unido ha registrado unos 350 avistamientos de drones este año, frente a los 250 de 2025.
El especialista en seguridad Miguel de Ortega considera que estos incidentes han aumentado en “audacia táctica” y “frecuencia operativa”. A su juicio, la campaña rusa en la llamada zona gris ha evolucionado desde los ataques incendiarios y las rupturas de cables submarinos hasta el empleo de ataques físicos y artefactos explosivos.
Los responsables de Estonia y Finlandia han pedido mantener la calma y evitar reacciones exageradas. Jonatan Vseviov, secretario general del Ministerio de Exteriores estonio, ha asegurado que la alarma por un ataque no está justificada por ahora y ha atribuido parte del ruido a la estrategia del Kremlin para extender el miedo. El presidente finlandés, Aleksándr Stubb, se ha expresado en términos similares.
El Instituto de Estudios sobre la Guerra (ISW) ha planteado un posible ataque limitado contra Narva, localidad estonia fronteriza con Rusia, mediante una disputa territorial presentada como un conflicto interno y apoyada en el uso masivo de drones. El centro recomienda reforzar las defensas contra estos aparatos y revisar el despliegue de la OTAN en los países bálticos. El debate, aunque se desarrolla fuera de Baleares, afecta a la seguridad europea y a la posición de los países de la UE, también desde Palma como capital autonómica.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.